5 de octubre 2012 - 00:00

Sciolismo se unió a oposición vs. los K

Iba a ocurrir un día. Y fue ayer: el peronismo que reporta a Daniel Scioli y se aglutina en La Juan Domingo consiguió ayer quebrarle la voluntad -y el brazo- al kirchnerismo. Ocurrió en el Senado bonaerense, dominio del vicegobernador, Gabriel Mariotto.

El ring fue el recinto de la Cámara alta de la provincia y el round el tratamiento de la Ley de Policía Judicial. El proyecto, enviado por el gobernador, fue modificado de punta a punta tras una ronda de foros y consultas que promovió Mariotto.

En las últimas dos semanas hubo negociaciones para unificar los criterios y llegar con un texto compartido. Pero el miércoles, el kirchnerismo desoyó el aviso de La Juan Domingo de que no votaría el proyecto tal como había quedado, a pesar de lo cual Cristina Fioramonti, jefa del bloque del FpV, igual lo llevó al pleno.

Resultado: antes de votar, La Juan Domingo y el grueso de los legisladores opositores -la UCR, el GEN y, entre otros, el peronismo disidente- se amotinaron y obligaron a pasar a un cuarto intermedio. Luego ganaron la pulseada y lograron modificar la norma.

Al final, fracasó la pretensión de los K encabezados por Mariotto de imponer que los jerárquicos de la Policía Judicial tengan que contar con la aprobación del Senado. Pero, sobre todo, se explicitó una ruptura, una diferenciación en el seno del FpV.

Se evitó, por protocolo, la votación enfrentada. Por eso se pasó a cuarto intermedio para que no se dirima en el recinto una pulseada que, por lógica, debió resolverse antes, en la reunión de bloque, en el mano a mano entre los caciques de cada fracción del PJ.

Hay un antecedente: meses atrás, en una pirueta acordada con la UCR, el kirchnerismo avaló un pedido de informe dirigido al Gobierno sobre los gastos de publicidad. La Juan Domingo se resistió a votarlo, pero, promovido por Mariotto, el resto del FpV levantó la mano.

Lo de ayer fue, en cierto modo, una devolución de gentilezas o una venganza. Tuvo otro condimento: ayer, antes de esa sesión, la oposición padeció en el Congreso nacional la embestida K en el caso de Leandro Despouy, lo que generó también un clima adverso.

La ley debe, ahora, pasar a Diputados, donde no se sabe a ciencia cierta qué tratamiento va a tener o, directamente, si tendrá tratamiento. Allí también la relación entre kirchneristas y sciolistas está en plena efervescencia. Viene, además, la discusión por la Ley de Presupuesto.

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