7 de enero 2009 - 00:00

Se cayó el canje con el Ciudad

La primera operación de canje de deuda de bonos que estaba negociando el Ministerio de Economía se cayó virtualmente en el último minuto de 2008. Se trataba de una transacción que tenía como protagonistas a los bancos Ciudad y Francés, por un monto global superior a los $ 1.700 millones. Pero, en el Gobierno decidieron parar la transacción, que estaba a punto de cerrarse el 30 de diciembre.
El Banco Ciudad había sido el «punta de lanza» para el canje de Préstamos Garantizados (PG) que posee en sus balances por nuevos bonos en pesos que ajustan por Badlar (tasa de plazos fijos mayoristas) más una sobretasa. El monto involucrado era de $ 660 millones. Luego se sumó el Francés, con PG por un valor superior a los $ 1.100 millones.
Para ambas entidades la transacción tenía dos ventajas: la primera radicaba en canjear un título sin liquidez, como es el caso de los PG, por un bono con cotización diaria. La segunda pasaba por un aspecto impositivo: como ambas instituciones poseían quebrantos por ejercicios pasados, si cerraba la operación antes de fin de 2008, el Impuesto a las Ganancias correspondiente era compensado por aquel quebranto. El monto de esta ventaja impositiva oscilaba los $ 150 millones en el caso del Ciudad y un monto que sería aún mayor para el Francés. Era en definitiva dinero que dejaba de recaudar el Gobierno.
La Secretaría de Finanzas, a cargo de Hernán Lorenzino, negoció durante tres meses sendas transacciones, que pensaba utilizarlas como «caso testigo» para el resto. El beneficio principal consistía en rescatar deuda que vence entre 2009 y 2011 por nuevos bonos a plazos de cinco años (con vencimiento recién en 2014).
Pero a último momento recibió la orden de no cerrar la transacción. La excusa que dieron desde el Palacio de Hacienda es que aún faltaban algunos detalles regulatorios que hacían imposible concretar la operación.
Otros hablan, en cambio, de una negativa rotunda desde la Casa Rosada de avanzar con una operación que podría haber beneficiado nada menos que a la entidad financiera de uno de los principales enemigos del Gobierno, Mauricio Macri, y nada menos que de cara a un año electoral. También pudo ser esa pérdida de recursos fiscales.
Consultado por este diario sobre los motivos que impidieron llevar adelante la transacción, el presidente del Banco Ciudad, Federico Sturzenegger, no quiso dar muchos detalles, pero afirmó: «Era una transacción en la que ganábamos todos, el Gobierno nacional y el Banco Ciudad.

Dejá tu comentario