Se cayó (otra vez) plan de radarización

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El jefe de la Fuerza Aérea, brigadier general Normando Costantino, resolvió dejar sin efecto la licitación Nº 75/2006 para la adquisición de tres radares móviles tridimensionales de largo alcance. Firmó la

Resolución Nº 790 que en su único artículo de fondo dice: «Déjase sin efecto la licitación pública Nº 75/2006». La decisión de Costantino -previamente consultada con el licenciado Oscar Cuattromo, secretario de Planificación del Ministerio de Defensa- implica la defunción de una parte del Plan de Radarización Nacional lanzado por Néstor Kirchner en 2004.

El país no contará con esos equipos militares destinados a proveer un paraguas de vigilancia del espacio aéreo soberano y disuadir los vuelos furtivos de contrabando, tráfico de drogas, personas y otros ilícitos.

Las empresas participantes recibieron la novedad por medio de un correo electrónico firmado ayer por el vicecomodoro Rubén de Lourdes Fedinich, jefe del Departamento de Compras.

El concurso público internacional para dotar a la Fuerza Aérea de tres radares 3D transportables, de largo alcance de banda «S» de estado sólido, por un monto de 150.654.000 pesos se lanzó el 7 de diciembre de 2006. Cuatro empresas se habían presentado en la licitación convocada por el Ministerio de Defensa: las chinas CETC International Co. y CEIC, la argentina Traktel SA (representa a la estadounidense Northrop) y la franco-norteamericana Thales-Raytheon Systems.

La compulsa acumuló indemoras, poco interés oficial en gestionar el proceso licitatorio, escasa calificación técnica de algunos oferentes, crisis en el presupuesto, hasta que, en el último tramo -sobre técnico- la única empresa en carrera, el grupo Thales-Raytheon Systems retiró la oferta. Esta empresa franco-norteamericana decía en su nota fechada el 1 de julio pasado: «...desde que comenzó esta última fase (N.R. apertura del sobre técnico) el 20 de abril de 2009 hasta la fecha ha pasado con exceso el término previsto para una resolución, el expediente no tiene movimiento comunicado a las partes y se encontraría en el Ministerio de Defensa en un trámite cuyos términos exceden lo previsto en el mismo pliego y cualquier expectativa de los oferentes».

La retirada de la empresa dio pie a la solución de compromiso que esperaba el Ministerio de Defensa y adoptó el brigadier Costantino. «Razones de oportunidad, mérito y conveniencia tornan aconsejable dejar sin efecto dicho procedimiento licitatorio», escribe el jefe de los aviadores en los considerandos de la resolución.

El diputado Julio Martínez (UCR, La Rioja), presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara baja, fue tajante ante una consulta de este diario: «El país está en deficiencia en materia de control del espacio soberano, el radar militar más al sur que dispone la Fuerza Aérea para detectar tránsitos no identificados se encuentra en Resistencia, Chaco. El paraguas de cobertura, vigilancia y alerta temprana se diría que llega a la altura de la provincia de Buenos Aires, de allí en más la nada». Relató que a principios de junio, un avión DC-10 del tipo cisterna y dos cazas Typhoon de la Real Fuerza Aérea británica, pertenecientes a la guarnición Malvinas, pasaron por el espacio aéreo de la provincia de Tierra del Fuego y aterrizaron en la base chilena de Punta Arenas. «Conocimos el hecho porque el piloto inglés avisó por radio al centro de control de Comodoro Rivadavia, si no, ni nos enterábamos», agregó el legislador Martínez.

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