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Se complican los planes de Grondona
Julio Grondona está preocupado. Las cosas no están saliendo como esperaba y, aunque dice que «va todo bien», sabe que no es así.
Con relación al proyecto del Prode por apuestas, Aníbal Fernández también fue terminante: «Se estudiará la situación, pero se decidirá con los tiempos del Estado y no del fútbol argentino». En otras palabras, este año no sale y veremos si hacemos la ley alguna vez.
Grondona siguió los consejos del jefe de Gabinete y lejos de rendirse rumbeó hacia la televisión, a la que le hizo un pedido que casi cuadruplica lo que están pagando en la actualidad. Torneos está pagando en total 220 millones de pesos por año (180 para Primera y 40 para el ascenso), esto es el piso de una sociedad que en la práctica no existe porque la AFA no tiene poder de auditoría. Por eso Grondona no quiere más «paquetes de codificados», ni sociedades y pide 12 pesos por abonado al cable de los 6.800.000 que hay en todo el país. Eso sumaría 816 millones de pesos por año, algo que la empresa, en principio, no está dispuesta ni siquiera a analizar.
Grondona salió anoche de AFA pasadas las 21 con una sonrisa y dijo: «Las cosas van bien, hoy (por ayer) tuve algunas comunicaciones telefónicas que van encaminando las negociaciones» y negó que Independiente y Atlético Tucumán hayan levantado sus inhibiciones: «Acá no llegó nada, tanto que tenemos parado el envío del transfer de Daniel Montenegro al América». Horas antes, Julio Comparada informaba que habían llegado a un acuerdo con Lionel Ríos (190 mil dólares) y Federico Higuaín (600 mil dólares) y que hoy harán el depósito en Futbolistas Argentinos Agremiados para levantar la inhibición.
Pero ésos no son los únicos problemas que afronta Grondona, ya que también lo critican por trasladar el partido de la selección de Brasil a Rosario y entregarle 700 mil dólares a Central para que arregle su cancha, en momentos de crisis económica. Grondona aduce que además del cuerpo técnico lo llamaron Mascherano, Heinze y Verón para pedírselo. Por otro lado, Riquelme en Alemania declaró que no quiere «volver a la selección y es asunto cerrado». Una gestión que él decía «tener la llave para destrabarla», pero se ve que también la perdió.


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