Sella hoy CGT romance con el Gobierno y acercamiento a grupos disidentes internos

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La CGT recibirá esta tarde al ministro de Trabajo, Jorge Triaca, como confirmación visible del diálogo restablecido con el Gobierno y de la posibilidad de avanzar hacia modificaciones puntuales de la legislación laboral, en un proceso que incluye el fortalecimiento de la cohesión interna entre la casi totalidad de los sectores gremiales que forman parte de la central. Sobre este punto, la jefatura de la organización negocia con grupos disidentes, entre ellos las 62 Organizaciones, su vuelta definitiva a la estructura con vistas a una cumbre el 3 de octubre próximo.

La de hoy será apenas una foto de conveniencia mutua. Para Triaca mostrarse con todo el Consejo Directivo de la CGT (sus 37 miembros están convocados a las 14) representará el triunfo de una estrategia que osciló entre los gestos amistosos y los de autoridad: en la primera modalidad multiplicó encuentros con todos los espacios internos, y respecto de la segunda fue el autor ideológico de la expulsión de dos funcionarios del Gabinete nacional ligados a los gremios el mismo día de la marcha a la Plaza de Mayo del 22 de agosto.

Con ese manejo el Ejecutivo logró disipar toda amenaza de medidas de fuerza que estaba previsto anunciar en el próximo Comité Central Confederal, reprogramado para el 3 de octubre. Y, además, consiguió el aval del grueso de la dirigencia para avanzar en dos tópicos que la administración de Mauricio Macri considera claves como puntapiés iniciales de una reforma laboral, como anticipó este diario: un blanqueo amplio, con la condonación de deudas de empresarios informales, y un sistema de pasantías o "prácticas formativas".

Para la cúpula de la CGT, en tanto, la entrada del ministro de Trabajo al histórico edificio de Azopardo 802 será la consagración de la línea conciliadora por encima de la tesis de "golpear para negociar" que en el sindicalismo argentino popularizó Augusto Vandor y que en la actualidad encarna el sector de Hugo Moyano. De hecho, Pablo Moyano, hijo del camionero y secretario Gremial de la central, quedó exento de la organización del Confederal y en su lugar se conformó una comisión con la participación de los miembros del triunvirato, Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, y del coordinador Horacio Otero.

Con la reconstrucción del vínculo con el Gobierno la CGT espera, además, haber sumado razones para fortalecerse hacia dentro. El trío de líderes, que parecía tener las horas contadas una vez superadas las elecciones de octubre, recobró protagonismo con la reapertura del diálogo e incluso se generaron una vez más vínculos con los sectores disidentes. Entre ellos el más alejado de la conducción, las 62 Organizaciones lideradas hasta su muerte por Gerónimo Venegas y en la actualidad a cargo formalmente de su sucesor en el gremio de los peones rurales, Ramón Ayala.

Desde ese espacio, que aglutina a un puñado de sindicatos que históricamente reportaron a Hugo Moyano y que con la reunificación de la CGT el año pasado se refugiaron bajo el ala de Venegas de máxima cercanía con Macri- confirmaron que están avanzadas las negociaciones para participar del Confederal que se hará en un teatro del gremio de maquinistas de trenes, La Fraternidad. En CGT confirmaron ese acercamiento así como con los otros espacios no integrados a la conducción, el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA) que orientan el ferroviario Sergio Sasia y el taxista Omar Viviani, y la Corriente Federal, que tiene como máximo referente al bancario Sergio Palazzo.

Para hoy, en tanto, Triaca llevará al encuentro con la CGT un discurso conciliador que hará foco en los entendimientos avanzados con la cúpula dirigencial y en otros ítems como el combate contra el trabajo infantil, motivo de una conferencia internacional en noviembre en Buenos Aires con la participación de Ivanka, la hija del presidente estadounidense, Donald Trump.

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