17 de marzo 2009 - 00:00

Serio: Río Negro, hacia un mes ya sin clases

Miguel Saiz
Miguel Saiz
 Río Negro - El conflicto docente en la provincia -sin duda el más grave a lo largo del país- se acerca al mes sin clases y transita la cuarta semana de medidas de fuerza por parte de los maestros, sin que desde el Gobierno rionegrino se acerquen propuestas alternativas al pedido de asistencia a Nación.
En este conflictivo escenario, la Policía dispersó ayer a docentes de la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UnTER) en El Bolsón, en un hecho considerado «sin precedentes» en esa localidad por su violencia, cuando está en curso la cuarta semana del paro por tiempo indeterminado y siguen los piquetes en las rutas, en demanda de la apertura de paritarias.
La conducción de la UnTER, seccional El Bolsón, denunció que durante la asamblea de elección de cargos de maestros primarios citada por el Gobierno en una Escuela Hogar «unos 50 efectivos policiales acordonados en el lugar empujaron, insultaron y golpearon a los dirigentes», algunos de los cuales sufrieron crisis nerviosas.
Debido a la urgencia de la situación, desde la oposición se pidió al Ejecutivo, comandado por el gobernador radical K Miguel Saiz, una «urgente convocatoria a paritarias». No obstante, desde la administración provincial se volvió a ratificar el impedimento para acceder al reclamo.
De todas maneras, los maestros concurrieron a una nueva instancia de diálogo, esta vez con representantes de la Legislatura. La reunión, que tuvo como anfitriona a la diputada y presidenta de la Comisión de Educación, María Inés García, fue posterior a un encuentro del gabinete provincial, donde se confirmó la no convocatoria debido a la situación de la economía provincial.
Asimismo, ésta fue la segunda vez que se reunieron con legisladores, y es previa al encuentro de hoy con funcionarios del Ejecutivo provincial, con el antecedente de las reuniones de gabinete que realiza la gestión de Saiz.
Representantes del Gobierno provincial y dirigentes de UnTER se verán las caras hoy en la sede del Obispado del Alto Valle en la localidad de General Roca luego de 22 días de paro y cortes de ruta. Así lo confirmó el vicario Jorge Fernández Pazos. «Mis expectativas son que puedan escucharse, que no venga cada una de las partes con un no radiante, como hasta ahora mantienen», señaló el religioso.

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