13 de noviembre 2009 - 00:00

Shimón Peres llega el domingo a frenar avances de Irán en Argentina y Brasil

El domingo arribará al país Shimón Peres, presidente de Israel, en un viaje considerado como una movida fuerte de Israel para tratar de contrarrestar lo que se evidencia como una creciente presencia de Irán en la región, con todo lo que eso implica en términos de «importación» de un conflicto claramente ajeno, como lo demuestra la armónica convivencia de judíos y musulmanes en todos los países de América del Sur.

Ni siquiera los propios dirigentes comunitarios previeron la repercusión que tendría la llegada de Peres, y por eso debieron cambiar el lugar del único acto abierto al público que protagonizará: iba a ser en el Gran Rex, pero como el pedido de invitaciones (único modo de acceder al evento) desbordó ampliamente la capacidad del teatro, hubo que mudarlo al Luna Park, y aun así el estadio del microcento quedará chico. Hizo falta el generoso aporte de varios empresarios judeoargentinos, que pusieron de su bolsillo el alquiler del Luna.

Seguramente tanto los judíos de cierta edad como los chicos de los centros juveniles intuyen que será la última oportunidad que tendrán de ver y escuchar a uno de los «padres de la patria judía», miembro de la generación que convirtió un pantano montañoso en uno de los países más fértiles y tecnificados del planeta. Peres, que aún no había cumplido 25 años, fue enviado por el incipiente Gobierno del flamante estado judío a tratar de comprar armas para defenderse de la ofensiva desatada por los ejércitos de los ocho países árabes que lo rodeaban, tras la declaración de la independencia, el 14 de mayo de 1948.

Trascendió que arribará al país el domingo próximo desde Brasil; en Aeroparque será recibido por los titulares de DAIA, AMIA y OSA (Aldo Donzis, Guillermo Borger y Carlos Frauman, respectivamente), y luego participará de una cena privada con empresarios y directivos de entidades comunitarias.

El lunes a la mañana arranca temprano con un desayuno-seminario sobre intercambio comercial del que tomarán parte empresarios israelíes y argentinos, y luego se encontrará con Cristina de Kirchner. Después irá a la Cancillería -será recibido por Jorge Taiana- y pasará por el predio de la calle Arroyo, donde se levantaba la embajada israelí hasta que fue destruida por un atentado en marzo de 1992. Por la tarde visitará la sede reconstruida de la AMIA, y luego al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri. A la noche, tendrá doble programa: el acto masivo en el Luna Park y después una comida en un local de tango porteño.

El martes arranca temprano: disertará ante el CARI (Consejo Argentino de Relaciones Internacionales) que preside el ex canciller Adalberto Rodríguez Giavarini; a las 11.30 lo aguardará en la Casa Rosada Cristina de Kirchner; después irá nuevamente a la Cancillería, donde la Presidente ofrecerá un almuerzo en su honor. Por la tarde, en la que será su última actividad en el país, irá a una escuela judía (laica, como él) en el barrio de Villa Crespo, escuela que es visitada por todos los mandatarios israelíes que pasan por el país.

Sergio Dattilo

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