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Shlomo Mintz, intérprete de lujo en Festival Mozart
Shlomo Mintz mostró tres de las facetas de su actividad musical: violinista, violista y director.
Convocado para la apertura del Segundo Festival Konex de Música Clásica, consagrado a la celebración de los 260 años del nacimiento de Mozart, Shlomo Mintz llegó a la Ciudad Cultural Konex para liderar un concierto junto a Xavier Inchausti y la Camerata Bariloche, algunos de los mejores partenaires que el medio musical local puede ofrecerle.
Mintz mostró tres de las facetas de su actividad musical: violinista, violista y director. Primero se ofreció el concierto número 5, "Turco", con Inchausti como solista y Mintz en la conducción. Mientras el violinista bahiense confirmó su prolijidad y maestría técnica (un aspecto que en él a veces parece opacar lo interpretativo), el músico moscovita se mostró perfectamente sobrio en sus movimientos, atento a los detalles, sin sobreactuar la dirección y eficaz en su participación. A continuación, Mintz asumió el papel solista y la dirección del concierto número 3, "Estrasburgo", con el despliegue de su innata sensibilidad interpretativa, un fraseo inteligente y un sonido brillante, pese a leves detalles de afinación.
Lo mejor llegó después del intervalo, con la famosa Sinfonía Concertante K.364, con Inchausti en violín y Mintz en viola y dirección. La excelente comunicación entre ambos solistas y el sostén sólido que les brindó la Camerata fueron dos ejes firmes para una versión llena de vida y musicalidad. Como obra fuera de programa los solistas ofrecieron una pieza dificilísima que reveló un trabajo sutil y profundo de interpretación conjunta: la "Passacaglia" de la Suite en sol menor de HTMndel en arreglo para violín y viola.
La programación del Festival, que se extenderá hasta el domingo, plantea el abordaje de lo más conocido de la obra de Mozart desde distintos aspectos: las revisiones a cargo de ensambles como el sexteto Escalandrum o el conformado por Dino Saluzzi e invitados, interpretaciones tradicionales, conferencias, ópera adaptada para niños, concursos, etc. Estas excelentes iniciativas tendrían, sin embargo, una relevancia aún mayor si se explotara dentro de la programación musical el tránsito de obras menos difundidas de la producción de Mozart y especialmente el diálogo con otros compositores, imprescindible para la plena comprensión de su trascendencia.


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