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"Si se cumple el artículo IV, el país podría financiarse al 6%"
ENTREVISTA AL ECONOMISTA JAVIER GONZÁLEZ FRAGA
González Fraga no cree en una «pesada herencia».
Este economista, que fue presidente del Banco Central, ejemplificó: «El Fondo es como un club que dice que si uno quiere usar la pileta, debe pasar por revisión médica. La Argentina dice que quiere ser miembro, pero no pasar por la revisión, entonces no puede usar la pileta, que vendría a ser el acceso a los mercados financieros». Por eso, sintetizó, «la mayor sanción es la que se está teniendo», con la imposibilidad de conseguir tasas más bajas.
Periodista: Se acerca la Asamblea del FMI. ¿Cree que pueda haber un acercamiento con el Gobierno?
Javier González Fraga: Desconfío de que el Gobierno insista en que no va a permitir que se revise su economía. Creo que está trabajando para ver cómo puede transitar el artículo IV sin que le cree demasiados conflictos políticos y sin que se traduzca en muchos cuestionamientos del INDEC. La incorporación de Alfredo MacLaughlin en el FMI es una señal de que el Gobierno quiere solucionar ese problema. Creo que entendió que ni el canje ni un eventual arreglo del Club de París le va a devolver la confianza de los mercados. Obviamente, le van a poner algunas quejas en materia de estadísticas.
P.: ¿Cómo piensa que se puede negociar?
J.G.F.: No sé, porque no estoy en esos zapatos. Ojalá lo puedan solucionar de fondo, cambiando esta política de esconder la inflación debajo de la alfombra. No sé si se animarán a hacerlo, porque los obligaría a admitir más pobreza y atraso cambiario, entre otras cuestiones.
P.: Y de las posibles sanciones, ¿qué opina?
J.G.F.: No creo que sucedan. La mayor sanción es la que se está teniendo. El Fondo es como un club que dice que si uno quiere usar la pileta, debe pasar por revisión médica. La Argentina dice que quiere ser miembro, pero no pasar por la revisión, entonces no se puede usar la pileta, que vendría a ser el acceso a los mercados financieros. Es cada día más evidente que es un costo innecesario y que fue gravísimo error lo del INDEC. Creo que nadie, ni siquiera dentro del Gobierno, lo esté defendiendo, pero como son tercos, no van a dar el brazo a torcer.
P.: Sin embargo, se estuvo a punto de llegar a la tasa de un dígito, tal como quiere el Gobierno.
J.G.F.: Pero el 9% es el doble de lo que paga Chile. Es altísima. No me cambia que sea un 9% o un 10%; es un punto de diferencia. Con esta situación macroeconómica, la Argentina paga el doble o el triple de lo que debería hacer y tiene el triple del riesgo-país que debería tener. Con el nivel de reservas, nivel de endeudamiento, la inflación o la situación fiscal actuales, se debería conseguir financiamiento al 6%.
P.: ¿Con sólo cumplir con el artículo IV?
J.G.F.: Sí. No tengo dudas de que si la Argentina lo hace, lo que además le permitiría refinanciar la deuda con el Club de París y salir del default, podría aparecer como el mercado emergente más atractivo a la tasa que está pagando, y podría terminar emitiendo al 6%.
P.: ¿Qué opina de repartir ganancias con los trabajadores?
J.G.F.: Tengo una doble visión. Como empresario e intelectual educado en la Universidad Católica, estoy completamente a favor de que las
ganancias se compartan, cuando son grandes, con el trabajo. Ahora, en esta coyuntura sindical, me parece que está cargado de política, mala intención y de querer confrontar sobre este tema y provocar más alejamiento entre el Gobierno y las empresas. Por eso habría que discutirlo a fondo fuera de ese contexto. Muchos países tienen normas similares. Si hablamos de un 10%, no está mal. Cuando se mira la totalidad de lo que se lleva el trabajo en comparación lo que hacía 50 años antes, hubo una pérdida.
P.: ¿Qué se podría hacer?
J.G.F.: Abaratar los impuestos al trabajo. Si generamos un encarecimiento porque se reparten las ganancias, entonces menos incentivo van a tener las empresas de blanquear a los trabajadores.
P.: ¿Cómo ve la economía luego de las elecciones de 2011?
J.G.F.: A quien le toque gobernar va a tener que hacer ajustes para provocar un aumento de la inversión, para recuperar el tipo de cambio competitivo, para mejorar una situación fiscal deteriorada, también la infraestructura energética que está abandonada. Van a tener que cambiar las prioridades.
P.: Quien asuma ¿va a recibir una pesada herencia?
J.G.F.: No, no creo. No veo que vaya a haber necesidad de violentos ajustes porque lo fundamental de la macro está sólido. Va a seguir el superávit comercial; una situación fiscal deteriorada pero sólida; hay que recordar que el nivel de deuda pública externa está en torno al 16% del PBI cuando a fines de la convertibilidad llegó al 80%. La Argentina, haciendo un poquito bien las cosas, va a tener acceso a los mercados.
Entrevista de María Iglesia

