Neuquén (de nuestra agencia) - Con una aceptación total de un ciento por ciento, según fuentes gremiales, se cumplió ayer el primer día de paro en los yacimientos de petróleo de la denominada Cuenca Neuquina -que abarca las provincias de Neuquén, Río Negro y La Pampa-, en demanda de la reincorporación de 84 cesanteados por parte de una empresa de Servicios Especiales. Anoche, a última hora, se elaboraron dos borradores de actas que se refrendarían hoy a las 10.00. Esos acuerdos serían firmados por el titular del sindicato de Petroleros Privados de Neuquén, Río Negro Norte y La Pampa, Guillermo Pereyra. Se contemplaría retrotraer los despidos efectuados por la compañía contratista, y se mencionarían programas de incentivos a las empresas para mantener la actividad. No se encuentra cortado el suministro de gas natural, pero la extracción de petróleo está muy afectada. Anoche, YPF dijo que se habían perdido de sacar 15 mil metros cúbicos de petróleo, equivalentes a 15 millones de litros de combustible.
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Durante la jornada, Pereyra sostuvo, que «no va a negociar con la cabeza de ningún trabajador». El sindicalista evaluaba anoche la posibilidad de realizar una movilización desde los yacimientos de toda la cuenca hacia la capital neuquina que podría congregar según él, unos 20.000 trabajadores. También comenzó a evaluarse una extensión del paro para la próxima semana de 72 horas. Pero anoche, incidentes en Rincón de los Sauces complicaron el conflicto, debido, según se supone, a que Pereyra no tiene control sobre todos sus afiliados.
Pulseada
En paralelo, también hubo encuentros entre el gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, y el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, de quien dependen la Secretaría de Energía y Cammesa (Compañía Administradora Mayorista del Mercado Eléctrico). Ambos organismos son los encargados, por orden presidencial, de mejorar la oferta del precio del gas en boca de pozo, aunque ésta es una pulseada entre las empresas petroleras, el Gobierno de Cristina de Kirchner y el propio Sapag, quien trata de buscar una solución al problema de fondo por la fuerte incidencia de la actividad petrolera en la economía regional que se encuentra afectada por una situación de grave recesión. Por la baja de la producción, que el gobernador neuquino ubicó en un 50%, se ha resentido considerablemente el ingreso de fondos por regalías hidrocarburíferas y ello ha afectado el pago a proveedores y contratistas del Estado provincial, agravando aún más el panorama recesivo.
Cómo será el efecto del negocio petrolero en las finanzas del Estado neuquino que ayer, José Russo -presidente del Bloque de Diputados Provinciales del MPN; el partido político que lidera Sapag- afirmó que «el MPN no avanzará en la aprobación del Presupuesto provincial hasta tener clara una definición nacional concreta sobre los precios del petróleo y del gas» y reconoció que la masa salarial impactó muy fuerte en las finanzas públicas.
Desde la oposición política, el actual diputado nacional electo, Horacio Quiroga -un ex radical K y hoy furibundo opositor al Gobierno nacional y lanzado para competir por la gobernación en el 2011 bajo el paraguas de Julio Cobos-, anunció que desde esa fracción política se propondrá «que provincias fijen precios de hidrocarburos» y criticó a Sapag por su política de alineación con Cristina de Kirchner que le impide plantarse con mayor dureza para defender la producción de su provincia.
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