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Sin incentivo, área sembrada con maíz caería más del 25%
La superficie destinada al maíz podría ser entre 600.000 y 700.000 hectáreas menos que el año pasado, que ocupó 2,46 millones de hectáreas y ya había significado una baja superior al 40% respecto de la campaña 2007/08.
A principios del mes pasado, la Bolsa dio por terminada la cosecha de maíz 2008-2009 con 12,5 millones de toneladas de granos, en una superficie de 2,46 millones de hectáreas, la cual fue un 30% menor que la de la campaña precedente (2007-2008).
Ahora, los cálculos más optimistas hablan de una posible baja del 25%, ya que si bien los insumos están menos caros que el año pasado, igualmente la Argentina no lograría superar los dos millones de hectáreas.
Los especialistas advierten que para que sea rentable el cultivo hace falta cosechar 9.000 kilos por hectárea en el norte bonaerense. Las retenciones, hoy fijadas en un 20%, son señaladas como una de las principales trabas para incentivar a los agricultores a producir maíz.
La caída de superficie dejaría afuera entre 600 y 700 mil hectáreas donde se implanta el maíz forrajero para ensilaje, molido y grano partido destinado a la alimentación animal en corrales o en sistemas mixtos pastoril-balanceado.
Javier Grimau, experto en maíz del Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa porteña, advirtió que el maíz estará destinado a los mejores lotes y con la carga óptima de los mejores insumos (semilla, fungicidas, inoculantes, fertilizantes y herbicidas).
Sin embargo, existe una marcada coincidencia en que las áreas marginales adonde se corrió la frontera agrícola, con suelos de menor calidad y garantía de bajos rindes, no serán territorios sembrados con maíz.
Respecto del componente climático, una corriente de «El Niño» errática traería agua sobre la zona agrícola argentina, pero que esto no alcanzaría para llenar los perfiles del suelo y asegurar el desarrollo agrícola 2009-2010.
«En las principales zonas maiceras y con un precio futuro (2009/10) estimado del orden de los u$s 115 por tonelada, se necesitan al menos 8.000 kilos por hectárea para cubrir los costos de implantación», señaló Sebastián Gavaldá, experto en comercialización de granos de CREA.
Si las retenciones de maíz fueran eliminadas y con las exportaciones liberadas, los productores podrían recibir un precio para la cosecha del maíz en abril de 2010 a unos u$s 150 ($ 580) la tonelada, se estima. El cereal se paga actualmente
$ 440 la tonelada, según precios del último viernes para el grano disponible.
Desde Syngenta, una de las empresas comercializadoras de insumos, se difundió una campaña en la que se explica que la próxima siembra de maíz presenta nuevas perspectivas en rentabilidad. El planteo es repetir «los buenos resultados que muchos productores han obtenido durante la temporada pasada combatiendo enfermedades como roya del maíz y tizones con fungicidas foliares». «Es sabido que las enfermedades foliares son uno de los factores que reducen el rinde potencial de un maíz», asegura la empresa multinacional con sede central en Suiza.
Sin embargo, la búsqueda de financiamiento es complicada para la mayoría de los productores, ya que muchos alquilan campos y las ecuaciones no les cierran. «Las respuestas fueron de obtención de hasta 1.500 kilogramos por hectárea más en los híbridos más susceptibles», sostuvo José Luis Zorzín, asesor privado e integrante de la regional Los Surgentes.


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