24 de octubre 2012 - 00:00

Sobornos: secretaria de De la Rúa nunca vio al arrepentido

La política quedó en segundo plano ayer en el juicio oral por los supuestos sobornos en el Senado durante una jornada de declaraciones que complicaron al arrepentido Mario Pontaquarto. Relatos de conciliábulos partidarios y calvarios económicos dieron paso al testimonio de Claudia Tessano Eckart, directora de audiencias durante el mandato de Fernando de la Rúa. Con contundencia, refutó la versión de Pontaquarto y negó haberlo visto alguna vez en la Casa Rosada o que su nombre figurase en la agenda de la Casa Militar. Resaltó, además, supuestas complicaciones económicas del exsecretario parlamentario a causa de hábitos que hasta ayer, en el debate, no habían salido a la luz.

Como en un policial negro, donde el personaje femenino suele jugar roles tan esenciales como decisivos, Tessano Eckart brindó detalles precisos sobre el funcionamiento del protocolo en la presidencia que, explicó, se divide en cronogramas paralelos entre lo oficial y público y lo informal que es secreto. Cualquiera sea el caso, todo queda registrado por la misma persona. Reconoció, a pedido del Tribunal Oral Federal N° 3, la agenda que ella administraba durante la administración de De la Rúa y dijo que el nombre de Pontaquarto nunca figuró allí y que tampoco lo vio en Balcarce 50 (luego resaltó que nunca se tomó vacaciones y no recordó haberse ausentado por otros motivos de su puesto).

Una declaración contraria a la versión del arrepentido, quien sostuvo que la decisión de pagar las supuestas coimas se tomó en un encuentro en Casa de Gobierno. Justamente Pontaquarto reapareció ayer en el juicio, su ubicó en la última fila, tomó notas y mantuvo intensas conversaciones con sus abogados, visiblemente inquieto a medida que Tessano Eckart hablaba en tono monocorde y sin expresar emociones. La secretaria tampoco recordó audiencias con el exsenador José Genoud.

Por el contrario, narró una ocasión cuando De la Rúa era jefe de Gobierno porteño y el mendocino se apareció en su despacho de Bolívar 1 luego de un acto, para saludarlo. Lo acompañaba Pontaquarto. En ese entonces, el intendente recibió a Genoud, pero su hombre de confianza debió esperar fuera del despacho.

Tessano Eckart es la exesposa del actual diputado Gerardo Millman
(GEN), quien durante años mantuvo una estrecha relación con Pontaquarto. A sabiendas de esto, los defensores le consultaron si el exfuncionario cultivaba el hábito del juego. «Sí, jugaba y su esposa estaba muy preocupada por esto, me lo dijo en una charla de mujeres», expresó, al tiempo que habló de «deudas» y «problemas económicos».

Luego recordó el supuesto apodo de «Chantacuarto», según dijo muy popular en el Senado durante los años 90: «Prometía cosas y no cumplía, había gente del partido molesta con él». Aseguró que hubo un cambio en la personalidad de Pontaquarto cuando lo nombraron secretario parlamentario. «Decían que era un mitómano, contaba historias increíbles», explicó.

Los abogados de Pontaquarto habían resistido estas cuestiones, pero el juez Gerardo Larrambebere, quien ayer presidía el tribunal, compartió el punto de vista de los letrados de la defensa: al ser el testimonio del arrepentido la principal fuente del objeto procesal, es necesario evaluar su credibilidad y la coherencia de sus dichos. Es la primera vez que los aspectos personales ocupan el centro de la escena (no será la última).

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