23 de mayo 2017 - 23:51

Sobre cenicientas, confusiones y liderazgos

Hace días un consultor definía a las campañas legislativas como "la cenicienta de las campañas", por su evidente menor impacto en la agenda pública y la confusión que generan en la sociedad, siempre más familiarizada con la elección de cargos ejecutivos que con participar en contiendas parlamentarias de medio término; en efecto, convertirse en estratega de una campaña legislativa, y entender este rol en aras de obtener una sociedad mejor, implica transparentar acerca de las funciones reales de un órgano parlamentario.

¿Por qué? Sencillamente porque muchas veces la sociedad termina optando por líderes que, según su propia convicción, pueden resolverles problemas en forma independientemente de los lugares que ocupen, sin tener en cuenta que este no es el rol directo ni determinante de un legislador, como sí lo es de un intendente, gobernador o un presidente.

En esta lógica comienzan a dispararse una serie de enigmas. ¿Privilegiamos el conocimiento del candidato? ¿Lo asociamos a su papel legislativo? Sin un proyecto de gestión que mostrar, ¿difundimos las leyes en las que trabajará? ¿Cómo logramos todo esto sin desatender, en términos generales, el impacto que pueden tener esas legislativas en el siguiente turno de elecciones ejecutivas?

El Congreso Internacional de Campañas Legislativas a realizarse el 23 y 24 de mayo en la Universidad Católica Argentina contará con más de 40 expertos de todo el mundo en estrategia y comunicación política, intentará resolver muchas de las inquietudes que contextualizan el escenario, poniendo el acento en los liderazgos, los posibles candidatos y las alternativas de una elección con condimentos de plebiscito.

En el medio, será analizado el rol de las redes sociales, la conversación que surge a partir de ese entorno digital, la fiabilidad de las encuestas, la construcción de una narrativa orientada a acortar la brecha entre los parlamentos y determinados sectores sociales, consolidando a través de una sólida red de trabajo la importancia de edificar congresos con la capacidad de transformarse en instrumentos para el fortalecimiento democrático.

El punto de inflexión, claro está, será el abordaje de las próximas elecciones en nuestro país, que representarán un termómetro a través del cual los propios candidatos (y fundamentalmente la fuerza a la que representan), no sólo serán evaluados de cara al pueblo, también se medirán entre ellos, con el objetivo de dilucidar quienes serán los más competitivos de cara a una carrera próxima a iniciarse: las elecciones de 2019.

(*) Analista político

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