21 de abril 2011 - 00:00

‘‘Sólo me faltó jugar en África’’

“Es muy difícil estar cambiando de país cada tres meses. Siempre traté de formar parte de los lugares en los que me tocó vivir”, afirmó el polista Ernesto Trotz.
“Es muy difícil estar cambiando de país cada tres meses. Siempre traté de formar parte de los lugares en los que me tocó vivir”, afirmó el polista Ernesto Trotz.
No proviene de una familia polista, como los Heguy, los Pieres o los Novillo Astrada, entre otros. Esto le exigió soñar y aprender mucho de los «grandes» para alcanzar el éxito. Ernesto Trotz nació el 2 de noviembre de 1956. Fue su padre quien le transmitió el amor por los caballos y la pasión por este deporte.

Ernesto (h) reconoce los esfuerzos que su papá hizo por la falta de medios económicos. Esfuerzos que él supo capitalizar al máximo, llegando a lo más alto que un deportista puede aspirar cuando compite.

Comenzó a los 6 años en el Club San Jorge. A los 12 años jugó su primer torneo, la Copa de Potrillos, y en 1981 disputó su primer Abierto de Palermo. En 1986 llego a 10 de hándicap y ganó el Olimpia de Plata. Fue ganador de Palermo en seis ocasiones jugando para La Espadaña, uno de los equipos que integró, además de Los Indios, Centauros y La Martina.

En un asado en la casa de Horacio Laprida (hoy su concuñado) conoció a Maria Laura Fernández Rousse (una de las famosas «Trillizas de Oro»). Se casó con ella a los 26 años, tuvieron tres hijos, Bárbara (26), Paulina (24) y Ernesto (21).

Periodista: Los polistas viven viajando. ¿Lo disfrutás?

Ernesto Trotz: Sí, lo disfruto mucho, me dio la posibilidad de conocer el mundo. También cansa un poco después de tantos años, como todo lo que hacés por obligación.

P.: ¿Jugaste en todo el mundo?

E.T.: Casi, me faltó jugar en África. Tuve la suerte de jugar en muchísimos lugares de América, Europa, Oceanía y Asia.

P.: ¿Se juega al polo en África?

E.T.: Sí. En Sudáfrica está bastante desarrollado. Me hubiera gustado mucho, pero no me quejo (ríe).

P.: ¿Lugares preferidos?

E.T.: Los que más me gustaron los puedo dividir desde lo polístico, Estados Unidos, Inglaterra y Francia, por la importancia de los torneos. Después, por ejemplo, Malasia me gustó porque me dio la posibilidad de conocer una cultura distinta, con una forma de vivir y pensar muy diferentes.

P.: ¿País para vivir?

E.T.: La Argentina, siempre y sin dudar.

P.: Exceptuando la Argentina, ¿cuál?

E.T.: España es lo más parecido que podría encontrar.

P.: ¿Sos de irte de vacaciones?

E.T.: Sí, no mucho tiempo, 15 o 20 días al mar, me encanta.

P.: Inglaterra o Palm Beach, ¿cuál es el lugar donde te quedás más tiempo?

E.T.: En los dos vivía tres meses por año. Ahora, sólo voy uno o dos meses.

P.: ¿Te sentías local o turista?

E.T.: Al estar viviendo con toda mi familia, en una casa por tres meses, no me sentía turista. Siempre traté de formar parte del lugar y sentirme cómodo. Es muy difícil estar cambiando cada tres meses y sentirte extraño.

P.: ¿Mejores lugares para jugar al polo?

E.T.: La Argentina, Estados Unidos e Inglaterra.

P.: ¿Con qué personas famosas jugaste?

E.T.: El príncipe Carlos de Inglaterra, Silvester Stallone, el príncipe de Pahang, Malasia; Mike Rutherford, el príncipe de Johor, Malasia; Kerry Packer, Australia, entre otros.

P.: ¿Proyectos?

E.T.: Tengo uno o dos emprendimientos relacionados con el polo a concretarse. Está bueno poder volcar todo lo que aprendí y viví en tantos lugares en términos de infraestructura, organización, comercialización, enseñanza, y todos los detalles para que sea exitoso.

P.: ¿Tu próximo viaje?

E.T.: Por suerte al campo. Santa Rosa, La Pampa.

Entrevista de Sara Louzan