16 de diciembre 2011 - 00:00

Sorprende Rusia y abre la puerta a penalizar a la dictadura siria

Una imagen tomada de internet muestra el cuerpo de una mujer yaciendo en una calle de Damasco. El escenario en Siria se parece cada vez más a una guerra civil.
Una imagen tomada de internet muestra el cuerpo de una mujer yaciendo en una calle de Damasco. El escenario en Siria se parece cada vez más a una guerra civil.
Nueva York - Rusia sorprendió a la comunidad internacional al presentar ayer un proyecto de resolución al Consejo de Seguridad de la ONU, donde tiene poder de veto, en el que condena la violencia en Siria, cuyo régimen reprime hace meses una revuelta que marca el eslabón más sangriento en la actualidad de la oleada democrática árabe.

En su proyecto los rusos condenaron la violencia en Siria perpetrada por «todas las partes», según se desprende de una copia del texto. Rusia, como aliado clave del presidente sirio Bashar al Asad, ha intentado frenar la intervención del Consejo de Seguridad en la crisis siria y, junto a China, vetó una resolución del Consejo propuesta por los países europeos en octubre para condenar los ataques contra los manifestantes.

Sin embargo, el Kremlin pidió una reunión de emergencia de las 15 naciones sobre Siria para proponer una nueva resolución que los diplomáticos occidentales calificaron como negociable.

La propuesta condena la violencia perpetrada «por todas las partes, incluido el uso desproporcionado de la fuerza por parte de las autoridades sirias» y también expresa inquietud por el «abastecimiento de armamento, ilegal, de los grupos armados en Siria».

Inmediatamente, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, afirmó que Estados Unidos aguarda por empezar con los contactos. «Estudiaremos cuidadosamente la propuesta. Esperamos poder trabajar con los rusos», dijo Clinton a los periodistas, satisfecha de ver que «por primera vez» Moscú reaccionó frente a la crisis de un país cuyo régimen es aliado de Irán y de grupos terroristas como el libanés Hizbulá.

Clinton subrayó de todas formas que el proyecto ruso contiene «elementos que nosotros no podemos apoyar», como la mención de «la aparente paridad» de fuerzas entre opositores y el régimen sirio.

Celebración

Por su parte, el embajador de Francia en Naciones Unidas, Gérard Araud, calificó el hecho como «extraordinario» y celebró que Rusia hubiera decidido salir de «la inacción», en un comunicado difundido por la página de la misión. «El texto que nos fue presentado es un texto que merece evidentemente muchas enmiendas porque está desequilibrado. Pero es un texto sobre el cual podemos negociar», añadió el diplomático francés.

Mientras tanto, la situación en Siria dio un paso más hacia el conflicto armado con la muerte de al menos 27 miembros del Ejército y las fuerzas de seguridad a manos de desertores en la provincia meridional de Deraa.

Los combates entre las tropas fieles al régimen y los militares desertores han recrudecido en los últimos días, pese a que el denominado Ejército Sirio Libre (ELS), que engloba a los disidentes, se había comprometido a principios de este mes a cesar sus ataques contra las fuerzas regulares.

Los primeros enfrentamientos se registraron hace meses en la provincia septentrional de Idleb, próxima a la frontera con Turquía, donde han buscado refugio muchos desertores, y recientemente se han extendido a otras zonas como Homs y Hama, en el centro del país, y Deraa, todos ellos feudos opositores.

El opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó en un comunicado de la muerte de los soldados y policías, pero no explicó las causas de los choques o si se trató de un ataque de los desertores contra varios sitios de seguridad de la provincia.

Se cumplen ahora nueve meses del inicio de la revuelta contra el régimen de Damasco, que ha reprimido a toda voz opositora y ha causado más de 5.000 muertos, según los últimos datos de la ONU.

Los crímenes cometidos por las fuerzas de seguridad sirias fueron denunciados también ayer por la organización Human Rights Watch (HRW), que pidió llevar ante la Corte Penal Internacional a 74 oficiales del Ejército, a los que identificó como responsables de ordenar el uso de munición real contra los manifestantes opositores.

«Son crímenes contra la humanidad y deben ser castigados», declaró el director de comunicación para Oriente Medio y el Norte de África de la ONG, Omar al Issawi, que calificó la situación en Siria de «demasiado grave e inaceptable». En un informe publicado hoy, HRW toma los testimonios de militares disidentes que dieron nombres, rangos y posiciones de quienes dieron las órdenes de disparar y matar.

Agencias AFP, EFE, ANSA,

Reuters y DPA

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