30 de marzo 2010 - 00:00

Sorpresas en el debut del Tango

Llamó la atención ayer la emisión de deuda de la Ciudad de Buenos Aires. En primer lugar, por la decisión de anticiparse al canje, que, en teoría, va a permitir reducir las tasas de interés de futuras emisiones. Otros distritos y empresas como IRSA Inversiones e YPF están a la espera -desde agosto de 2009 por cierto- de que se concrete finalmente la oferta a bonistas y así acceder a nuevo financiamiento. Esa apuesta a una reducción de tasas la hará el propio Gobierno también, ya que pretende alzarse con u$s 1.000 millones como máximo de dinero fresco como parte del canje. Necesita más fondos, pero apunta a conseguirlos en el segundo semestre. Pero ello son en definitiva especulaciones financieras. Bien podría cambiar súbitamente de humor Wall Street en los próximos 30 días y la decisión del Gobierno porteño ser más que acertada.

Sí serían más cuestionables las comisiones de la operación. Trascendió que el Crédit Suisse Securities cobraría el 0,75% de la emisión por u$s 475 millones. Pero además aparecería una segunda entidad en la operación del bono porteño, denominada KBR Corporate Finance, con oficinas en Reino Unido, Alemania, Chipre y Buenos Aires que por su aesoramiento en la operación podría hacerse del 1,25%. Nada despreciable. En esta entidad que opera localmente en Cerrito al 1200, se desempeñan Pablo Emilio Basualdo y Edgardo Srodek, que como experiencia previa tienen haberse desempeñado en BAICo (Buenos Aires Investment Company). También Mariano Camdessus, ex Crédit Suisse.

Lo que también sorprendió del lanzamiento fue la inmediata suba que tuvo a los 30 minutos de haberse concretado la emisión del 2,5%. Podría decirse sin demasiadas objeciones que el precio de venta fue por lo menos 2% barato habida cuenta de la inmediata suba que tuvo el papel. Del otro lado, podría argüirse que dejar satisfechos a los inversores que compran el papel, permite garantizarse una buena demanda en la próxima emisión. De todas maneras, el alza del 2,5% en 30 minutos aparenta ser llamativa por lo menos.

Lo concreto es que estas emisiones son altamente atractivas para los inversores extranjeros. El bono argentino similar al porteño, el BODEN 2015, rinde el 11,3% contra el 12,5% de Macri. Ayer, el terror de Europa, Grecia, colocó u$s 5.000 millones de euros a 7 años con un rendimiento del 5,9%. Papeles de dos dígitos prácticamente no existen entre los emergentes. La atención de operadores, y especialmente del equipo que comanda Amado Boudou, ahora se concentrará en el informe de empleo en Estados Unidos que se difundirá este viernes y que puede agitar a todos los mercados. Por lo pronto, por lo que quedó expuesto en este lanzamiento, sobran dólares para emisiones a tasas de dos dígitos. Y en concreto hubo festejos variados tras la operación de ayer de la Ciudad de Buenos Aires.

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