30 de septiembre 2009 - 00:00

Suben bonos, pero se perdió el entusiasmo

Martín Redrado
Martín Redrado
Los bonos volvieron a subir, pero esta vez el combustible se está debilitando, porque sobran los vendedores para hoy. Las declaraciones del Gobierno sobre su relación con el FMI trajeron más dudas al mercado. Saben que si no acuerdan con el FMI, no hay arreglo con el Club de París y adiós al acceso al mercado de capitales.

Pero como las declaraciones oficiales son tan volátiles como los precios de los bonos, nada es definitivo, y los inversores se mueven con cautela. Cuando compran títulos en pesos, están listos para huir del mercado a la menor brisa.

Esta vez, hubo compras más selectivas, por eso se alejaron de los bonos más largos, como el Discount en pesos, el principal título del canje de la deuda, que perdió un 2,60%.

En cambio, los bonos posdefault en pesos tuvieron mayoría de alzas. La baja correspondió al Bogar, que retrocedió un 1%, pero es explicable porque es el título que más subió en setiembre. Este mes deja ganancias de alrededor del 40% a sus seguidores. El resto de los bonos tuvo una buena performance. El Bocon Pro 12 subió un 0,76%, mientras el Pre 9 lo hizo en un 0,30%.

También tuvieron buen comportamiento los títulos en dólares. El Boden 2015 subió un 0,75%, y el 2012 avanzó un 0,50%. Estos bonos son una buena inversión, porque los compran para mantenerlos en la cartera debido a que tienen una elevada renta en dólares.

Los negocios en el Mercado Abierto Electrónico (MAE) se mantienen en un nivel normal de $ 582 millones.

El vuelco de los ahorristas a los títulos públicos en pesos tiene una explicación: la tranquilidad del dólar. Es tan alta la cantidad de vendedores de divisas que ha contagiado al mercado de futuros, donde el precio y las tasas para los distintos fines de mes están en niveles impensados.

Fin de año vale $ 3,925 y tiene una tasa del 4,30%. Para agosto de 2010, el dólar vale $ 4,1390, y la tasa es del 8,37% anual. Es decir, es más elevada la tasa que cobran por invertir en pesos que asegurar el precio del dólar. Esto alienta a los más conservadores a vender dólares, comprar algún bono u obligación negociable en pesos y tomar seguro de cambio a la fecha que se piensa salir de la inversión.

El dólar estuvo muy tranquilo a pesar de que los últimos días del mes son los más álgidos, porque hay que compensar los cierres de los mercados de futuro. Esta presión compradora es mínima, y el dólar se desenvolvió con tranquilidad. Los exportadores liquidaron menos de u$s 40 millones, y el volumen del mercado estuvo en u$s 334 millones, lo que tranquilizó a la entidad presidida por Martín Redrado.

La divisa abrió en el Forex-MAE a $ 3,8430 y se mantuvo en ese valor hasta el cierre. Tuvo leves oscilaciones en el medio.

El Banco Central fue un espectador. Sus reservas terminaron en u$s 45.341 millones. En las casas de cambio, el dólar siguió a $ 3,85 para la venta, el mismo valor al que bajó el dólar marginal, porque no tenía compradores.

Para hoy, puede haber un retroceso de bonos, porque los inversores están menos eufóricos por lo poco clara que está la relación con el FMI.

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