8 de abril 2016 - 00:22

Suman $ 2.700 M a obras sociales para apuntalar pax con gremios

Armando Cavalieri y Luis Scervino
Armando Cavalieri y Luis Scervino
El Gobierno se comprometió a desembolsar 2.700 millones de pesos más a las obras sociales sindicales. Será una medida destinada a restablecer el equilibrio financiero de las prestadoras de salud de los gremios, y cuya gestión coincide con la etapa en que los funcionarios esperan un cierre apacible de la ronda de negociaciones salariales.

El monto representa una inyección de fondos excepcional para el denominado "sistema solidario" de las obras sociales, que cuenta con un presupuesto anual de 7 mil millones de pesos a cargo de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS). E implica, para los dirigentes sindicales, una señal favorable en su reclamo de fondo por la restitución del Fondo Solidario de Redistribución (FSR), que no paró de crecer en la última década y que en la actualidad suma 28.900 millones de pesos.

La promesa fue hecha ayer por el titular de la SSS, Luis Scervino, ante gremialistas y prestadores de salud de obras sociales y prepagas, en un congreso del sector del que también participaron otros funcionarios. También Scervino anunció que impulsará a fin de año una modificación integral del Programa Médico Obligatorio (PMO) para garantizar mayor cobertura de prestaciones a cargo del Estado.

Los $ 2.700 millones adicionales serán entregados para la cobertura de expedientes para el reembolso por tratamientos médicos y remedios de alto costo otorgados por las obras sociales sindicales pero nunca reintegrados hasta ahora por la SSS antes de 2012, cuando el Gobierno anterior modificó el sistema de flujo de recursos. Es decir, trámites iniciados por los gremios para recuperar los montos aplicados a esas prestaciones y que debería cubrir el FSR pero que no fueron resueltos por anteriores administraciones de la Superintendencia.

"La idea es generar un flujo de fondos con el excedente del Fondo Solidario que no se distribuyó el año pasado para financiar el APE residual (el programa que regía hasta 2012 para la tramitación de expedientes). Se acumularon muchos trámites y antes no había estructura para auditarlos todos. En el Gobierno hay una total predisposición para hacerlo porque se entiende que son recursos del sector", le dijo Scervino a este diario.

El superintendente, un técnico ligado a la actividad desde hace décadas y que llegó al cargo por pedido de la CGT -antes lideraba la obra social del gremio de Obras Sanitarias- admitió que "es un avance político muy grande" la discusión sobre los fondos del sector "cuando antes no se hablaba del tema".

Durante el Gobierno anterior, Cristina de Kirchner abría o cerraba la canilla de fondos destinados al financiamiento de las obras sociales de acuerdo con las conveniencias políticas, a través de una diputada de su máxima confianza, Liliana Korenfeld, como superintendenta de Salud. Y resguardaba los excedentes acumulados en el FSR para contar con herramientas de negociación con las cúpulas sindicales.

Desde el cambio de gestión el mensaje a los gremialistas fue que, tarde o temprano, habrá una restitución del fondo global. La entrega de los $ 2.700 millones prometida ayer va en esa línea, en momentos en que el Gobierno intenta contener las demandas salariales de los sindicatos por debajo de la línea del 30 por ciento.

El marco del compromiso asumido ayer por Scervino fue el II Congreso de Salud de los Trabajadores, en el predio de Parque Norte, que contó con la presencia del ministro de Salud, Jorge Lemus; del titular del PAMI; Carlos Regazzoni, y de sindicalistas como el jefe de la UOM y de una de las CGT, Antonio Caló; el mercantil Armando Cavalieri; el estatal Andrés Rodríguez; Carlos West Ocampo, de Sanidad; y José Luis Lingeri, de Obras Sanitarias.

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