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Tabacaleros piensan una reconversión
Más allá de que los productores y los dirigentes tabacaleros no esperan un impacto a mediano plazo tras la nueva ley atitabaco sancionada la semana pasada, la tendencia a nivel mundial es al menos preocupante para Carlos Pederiva, tercera generación en la producción tabacalera de la localidad de Monterrico, al sur de la provincia de Jujuy. «Hay que pensar qué hacer, porque el mercado a nivel mundial está sobrestockeado y por primera vez en mucho tiempo cayó el consumo de tabaco», dijo mientras recordaba los fracasos que se repitieron cada vez que se intentó producir algo distinto en esas áreas.
En la Cámara del Tabaco de Jujuy son más escépticos respecto de ese panorama global. El titular de la entidad, Pedro Pascuttini, aunque reconoció a este diario que ese escenario es planteado todo el tiempo desde la industria -e incluso en los medios de comunicación alrededor del mundo-, es en realidad una estrategia para bajar el precio que cobran por su trabajo los productores, ya que sólo hay dos grandes compradores para el cultivo local. «Además, hay que tener en cuenta el consumo de China, India y Rusia», se entusiasmó Pascuttini.
En este contexto y con un precio de $ 9 por kilo para la campaña pasada, los productores se mostraron alertas. «Las multinacionales hacen lo que quieren con el precio, y este año nos mataron», se quejó el presidente de la Cámara del Tabaco de Jujuy, mientras se mostró conforme con la sanción de la nueva ley antitabaco. «Nosotros mismos propiciamos esta ley, y además somos agradecidos con este Gobierno al no tocar el Fondo Especial del Tabaco (FET)», señaló el dirigente al recordar los recortes que recibió ese subsidio por parte del expresidente Carlos Menem y Fernando de la Rúa.
El vínculo entre la nueva ley y el FET es justificado. En un primer momento, el Congreso nacional proponía ratificar un convenio marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que implicaba desalentar la producción de tabaco; este punto impedía el apoyo de las provincias productoras. Con la resolución del Parlamento la semana pasada, se espera que la adhesión al convenio sea al menos postergada por un tiempo, y así siga en pie el subsidio más importante que recibe la producción agropecuaria en el país y que representa unos $ 1.000 millones.
A pesar de que parezca una contradicción, por un lado desalentar el consumo y por el otro alentar la producción de tabaco, el escenario productivo en Jujuy y otras varias provincias tabacaleras no ofrece alternativas rentables en el mediano plazo. De las 19.000 hectáreas plantadas actualmente con tabaco en Jujuy, y que totalizan 32.000 con humedad bajo riego, cada productor no cuenta con más de 40 hectáreas.


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