27 de octubre 2009 - 00:00

También la Federal se despega del espía porteño

Mauricio Macri observa un modelo de proyecto para el Plan Hidráulico de la Ciudad, ayer cuando Cristina de Kirchner y Aníbal Fernández compartieron palco en homenaje a policías.
Mauricio Macri observa un modelo de proyecto para el Plan Hidráulico de la Ciudad, ayer cuando Cristina de Kirchner y Aníbal Fernández compartieron palco en homenaje a policías.
El Gobierno cerró filas ayer con la Policía Federal contra las embestidas de Mauricio Macri en torno al caso del presunto espía detenido, Ciro James, en un día en el cual aumentó el volumen de los cruces entre los funcionarios porteños y los nacionales y sumó explicaciones el comisario Néstor Valleca.

El jefe policial habló al participar del acto de homenaje a los efectivos de la fuerza caídos en cumplimiento de su deber que encabezó Cristina de Kirchner.

En esta ocasión, y como producto del reciente enfrentamiento, no estuvo presente el jefe de Gobierno porteño, quien ayer postergó la denuncia judicial que anunció contra la Federal y el Gobierno nacional, al que acusa de haberle infiltrado al espía James, quien estuvo casi dos años contratado por el Ministerio de Educación como abogado, mientras al mismo tiempo se desempeñaba en la Policía Federal. A su vez, James estaba preseleccionado para ingresar a la Policía Metropolitana. También se difundieron ayer las declaraciones indagatorias textuales que el juez Norberto Oyarbide tomó al imputado a principios de octubre, cuando decidió su detención.

Sentido del deber

En su discurso, realizado en la plaza ubicada en Libertador y Monroe de Buenos Aires, Valleca recordó «a aquellos que resignaron su integridad física en pos de un espíritu imprescindible para la patria, porque la vida del policía y su razón de ser conjugan un irrefrenable sentido del deber y una irrestricta actitud para ayudar y proteger a los demás».

Al salir del acto, Valleca respondió a una media docena de micrófonos que le preguntaron sobre James, oportunidad en la cual aclaró que el imputado por el juez Oyarbide de haber realizado escuchas ilegales al dirigente de la AMIA Sergio Burstein era un auxiliar de la fuerza y un «no uniformado». Dijo que James estuvo «en actividad» en la división de Robos y Hurtos de la fuerza como «auxiliar de cuarta de inteligencia criminal» y negó que la Policía Federal pueda hacer escuchas. «Sólo puede hacerlas el personal de la SIDE», remarcó.

El Gobierno porteño, al replicar sobre la presunta contratación de James para hacer espionaje, agregó en la puja a Gabriela Michetti.

Innovación

La ex vicejefa innovó en el discurso que vienen dando otros funcionarios, porque si bien aseguró que el macrismo no tiene como «prioridad empezar un servicio de inteligencia», acotó que si en alguna oportunidad se trabaja en algo similar «se dará a conocer y será público, transparente, para evitar las sospechas permanentes de saber quién escucha a quién».

Opinó que espiar «es una falta básica de transparencia y de seriedad» y que «nosotros no tenemos órdenes ni facultades para tomar esas decisiones». Luego, la diputada electa aseguró que «James llamó a Palacios (Jorge «Fino», ex jefe de la Metropolitana) para ingresar a la Metropolitana porque se conocían. Él no sabía que este señor se desempeñaba en Educación».

Por su lado, el ministro de Justicia porteño, Guillermo Montenegro, insistió con que el sospechoso «ocultó que era policía federal» cuando presentó sus antecedentes para ser asesor de la unidad ministros del área de Educación y refutó las acusaciones sobre sus respuestas al ser interpelado por los legisladores porteños diciendo que «no estamos mintiendo». «No hay ninguna idea, ni posibilidad» de realizar escuchas, afirmó Montenegro al ingresar a la reunión semanal del gabinete macrista, donde se habló de los detalles de la denuncia que anticipó el Gobierno porteño.

Aníbal Fernández insistió con que Macri «debiera hacerse cargo de esta situación» y que existen «fotos de James en Boca haciendo tareas que no son responsabilidad de la Policía Federal sino a pedido de la propia gente del club, como ir a pedirle a un ex directivo que se retire de la platea».

Lo cierto es que las acusaciones de Macri alimentan más la discordia política con el Gobierno kirchnerista, pero ahora también en la Federal ven con resquemor a la administración porteña, algo delicado para cuando tenga que debutar la fuerza de seguridad local y compartir territorio con la nacional.

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