31 de marzo 2010 - 01:25

Tangogate: pagaron alta comisión para lanzar bono porteño

• Fueron del 2%: a Crédit Suisse (0,75%) y al poco conocido KBR (1,25%).
• Inversores siguen comprando

Facsímil del prospecto de emisión del bono porteño y de la página 15, en la que se estipulan las comisiones a bancos. El texto completo puede observarse en www.ambito.com.
Facsímil del prospecto de emisión del bono porteño y de la página 15, en la que se estipulan las comisiones a bancos. El texto completo puede observarse en www.ambito.com.
Continuaron ayer las repercusiones de la reciente emisión de un título de deuda de la Ciudad de Buenos Aires, el Tango, por u$s 475 millones. En primer lugar, el papel siguió en alza, incentivado por una tendencia positiva en la plaza internacional, pero también por el bajo precio al que fue lanzado por el ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti. Cerró a casi 104 dólares y dejó ya una utilidad del 4% en dos días a los inversores (pocos) que pudieron adquirirlo en la oferta inicial. Precisamente este último es otro aspecto que refleja la alta tasa que convalidó el gobierno porteño: hubo una elevada sobresuscripción en la oferta, es decir, gran cantidad de inversores que presentaron órdenes de compra, pero que no recibieron papel alguno. Era de esperar ese aluvión de interesados con el 12,5% en dólares prometido. No se informó oficialmente la cantidad total de ofertas.

Pero se conocieron detalles más relevantes relacionados con la contratación del Crédit Suisse y del KBR Corporate Finance que actuaron en la transacción. La primera entidad se alzó con una comisión del 0,75%, pero la segunda, de escasa trayectoria en la plaza, sumó el 1,25%. En el prospecto de emisión del Tango 2015, en la página 15 se ponen de manifiesto estas comisiones con el agregado de que en el caso del KBR Corporate Finance, se las paga en concepto de «structuring fee», equivalente al armado de la operación. La estructuración o diseño de un bono no requiere por cierto de demasiada ingeniería financiera habida cuenta de que la Ciudad ya viene emitiendo esta serie de papeles (el martes fue la serie 8ª y en diciembre se había emitido la anterior) y que sólo se deben definir cómo y cuándo hacer los pagos de intereses. El KBR, así, se alza con u$s 5,9 millones de comisión. El Crédit Suisse, con una mayor tarea por cierto, u$s 3,56 millones. Todo muy segestivo.

Pero además trascendió que para esta emisión Néstor Grindetti habría tanteado a otros bancos, como el Citi y Barclays, que habrían ofrecido cobrar una comisión total del 0,25%. También a otra entidad extranjera el ministro porteño le había firmado ya un mandato que luego desactivó para finalmente contratar al KBR Corporate Finance. Esta entidad es comandada en Buenos Aires por Edgardo Srodek y Pablo Basualdo. Ambos fundaron BAICO (Buenos Aires Investment Company) en 2003 y ahora recalaron en la poco conocida KRB Corporate Finance ubicada en Cerrito al 1200.

Hay otros elementos que complican a Grindetti. Lo normal es que al lanzarse un bono, la suba en el mismo día sea del 0,5% como máximo. Si el alza es mayor, significa que «se dejó plata sobre la mesa», lo que en la jerga del mercado implica decir que se vendió barato el papel. Si en una emisión de una empresa, el papel debutara con una suba del 2,5% a los 30 minutos, claramente la situación para quienes estuvieron al frente de la operación sería por lo menos muy inestable. Ayer trascendió también la ira del jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, contra Grindetti por todo lo actuado.

Paradójicamente, la Ciudad de Buenos Aires tiene una mejor calificación de riesgo crediticio que el Gobierno nacional. Pero el 12,50% anual de tasa pagado por Grindetti es 175 puntos básicos por encima de lo que abona el Gobierno nacional por un papel similar. Ejemplos de otros países con emisiones denominadas «cuasi soberanas», es decir, similares al riesgo del país en el que operan, nunca tienen tamaña sobretasa de 175 puntos. La petrolera PEMEX y los UMS (bonos de la deuda soberana de México), así como Codelco y la República de Chile tienen una deuda que paga una sobretasa a lo sumo de 75 puntos básicos. La Ciudad de Buenos Aires con el Gobierno nacional no debería haber tenido tamaña diferencia. No quedará el tema circunscripto a lo financiero, ya que la política seguramente desembarcará en esta colocación del Tango para reflejar, como si fuera un partido de fútbol, quién tiene la valla menos vencida, es decir, quién paga menos de tasa. La Ciudad de Buenos Aires pareciera que hizo un gol en contra.

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