10 de julio 2017 - 00:00

Tedeum en Tucumán: “Es difícil cuando se sospecha de los dirigentes”

Gabriela Michetti participó de los actos oficiales en Tucumán. Allí sufrió un escrache por parte de militantes kirchneristas.

Los actos oficiales por la conmemoración del Día de la Independencia se realizaron ayer en la provincia de Tucumán, donde hubo festejos y el tradicional tedeum del que participó la vicepresidenta Gabriela Michetti. El arzobispo de Tucumán, Alfredo Zecca, llamó, en la Catedral, a dejar de lado los intereses personales en favor del bien colectivo. Dijo que "ningún triunfo social se logra sin postergar los propios intereses".

"Para tener éxito como país es necesario dejar de lado muchas pretensiones y apostar al bien común", expresó Zecca, quien durante la homilía resaltó que "los primeros que deben hacer esto son quienes nos gobiernan, para así enseñarlo, con la acción y con el ejemplo, a los demás".

"Es difícil, cuando uno sospecha de sus dirigentes, hacer esfuerzos y dejar de lado las protestas fáciles para comprometerse con el cultivo de las virtudes, con el estudio que ennoblece, con el trabajo honesto y esforzado", agregó el religioso, en la ceremonia que consistió en el último tedeum como arzobispo, ya que el papa Francisco aceptó su renuncia por problemas de salud.

También participaron junto a Michetti el gobernador Juan Manzur y el intendente Germán Alfaro.

Zecca aludió a que "el poder tiene, necesariamente, una función social, y por eso hay que dejar atrás intereses personales y partidistas".

"Seremos nosotros la generación que se anime a asumir este gran desafío para la Argentina que soñamos y podríamos realizar", señaló el arzobispo y aseguró que "la Iglesia no cesará jamás de exhortar a los argentinos al diálogo, a la reconciliación que todavía nos debemos y al cultivo de una cultura del encuentro".

Por su parte, Michetti señaló que los "ciudadanos son también constructores de la Patria y de la República". Indicó que "aún hay un tercio de los argentinos en situación de pobreza" por "la incapacidad de quienes ejercieron el poder durante mucho tiempo y lo hicieron con más egoísmo que generosidad, pensando más en el beneficio personal que en el beneficio de la gente".

"En este primer año del tercer siglo de nuestra Argentina querida, una buena manera de honrar a la Patria es decir que tenemos que ser más institucionalistas, honrados y transparentes en el ejercicio de la función pública, volcados al servicio de nuestra gente", señaló la vicepresidenta.

Michetti sufrió un momento incómodo cuando un grupo de militantes K, al parecer, le comenzó a propinar agravios. Separados por un vallado junto a Michetti también estaba Manzur; el vicegobernador, Osvaldo Jaldo, y Alfaro (Cambiemos), quien reclamó a los mandatarios provinciales por el escrache. "Yo no estoy en eso", replicó Manzur cuando se retiraba de la Catedral.

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