26 de mayo 2011 - 00:00

Temen en Atenas un plan “pesificador”

Eduardo Duhalde
Eduardo Duhalde
La posibilidad de una «pesificación», pero en versión griega, volvió ayer a escena, ante las dificultades de Grecia para cumplir con el pago de su deuda. En otras palabras, los ahorristas de ese país temen no poder recuperar los euros depositados en los bancos y tener que aceptar dracmas, tal como sucedió en la Argentina en 2002, durante la presidencia de Eduardo Duhalde, cuando se pesificaron los depósitos en dó-lares.

Así lo sostuvo un análisis difundido por el gurú financiero John Mauldin, quien advirtió ayer que un default de la deuda griega resultaría tan letal para la economía a nivel global como la caída de Lehman Brothers en 2008.

Incontenible

El autor del best seller «Endgame» indicó que pese a los intentos que se vienen llevando adelante en la eurozona, «el derrame de la crisis griega no podrá ser contenido». «Así como la crisis subprime no se frenó en California -indicó el analista-, el problema griego no se detendrá en aguas europeas».

Un default griego, opinó Mauldin, desataría inmediatamente esta situación: 

  • Deberán nacionalizarse los bancos. Los ciudadanos griegos no podrán retirar los euros depositados en los bancos, sino dracmas. 

  • El default será encadenado y arrastrará a las empresas y a los particulares, que tampoco estarán en condiciones de enfrentar el pago de sus deudas. 

  • Los bancos alemanes y franceses se verán obligados a asumir las pérdidas por la exposición en bonos griegos. Lo mismo sucederá con la tenencia de títulos de ese país del Banco Central Europeo.

    Uno de los peligros más importantes, por otro lado, es el denominado «riesgo de contraparte», es decir que los bancos podrían dejar de operar entre ellos ante el elevado nivel de pérdidas. En su muy consultado blog Outside the Box, Mauldin plantea que «la Unión Europea está muy lejos de haber tocado fondo».

    Y advierte que los problemas enfrentados por Grecia, Portugal e Irlanda son un verdadero «juego de niños» en comparación con lo que está sucediendo en Bélgica, España e Italia, dado el tamaño que estos países tienen en el total europeo y el volumen de sus deudas.

    Pero en relación con Grecia, resalta que la tasa de desempleo pegó un nuevo salto hasta el 15,9% en febrero, desde el 12,1% en el mismo mes del año pasado. Y la cantidad de gente desempleada aumentó el 30% en un año, tras el paquete de ajuste implementado.

    Caída industrial

    Por otra parte, la producción industrial tuvo una caída de nada menos que el 8%. La situación fiscal va de mal en peor: mientras que los ingresos cayeron el 9,1% interanual, el gasto subió el 3,6%, aumentando todavía más el déficit fiscal que originalmente se quiso corregir.

    Ahora habrá que monitorear de cerca, opina Mauldin, el mercado de bonos. Mientras los títulos griegos ya rinden un 25% anual a dos años, con lo que el país no tiene otro remedio que recibir nueva ayuda del FMI para repagar su deuda, habrá que concentrarse en la situación de España. El rendimiento de los bonos a cinco años de ese país vuelven a acercarse al 5% anual, los niveles más altos alcanzados en los peores momentos de incertidumbre. Se trata de un nivel crítico que podría desatar una nueva ola de ventas en el mercado europeo. 
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