En medio de fuertes combates que dejaron decenas de muertos, el EI siguió avanzando hacia Ramadi, en el oeste de Irak, y sembrando el terror a su paso, según contaron algunos de los miles de desplazados mientras huían con lo puesto.
Fuentes de seguridad que la milicia islamista tomó ayer el control de los pueblos de Albu Ghanem, Albu Suda, Al Sufiya y Albu Mahal, todos en la periferia de Ramadi, una ciudad de más de 500.000 habitantes, en su mayoría sunitas.
Mientras las imágenes de las largas filas de familias huyendo evidenciaban la dramática situación que se vive en Irak, el primer ministro chiita Haidar al Abadi volvió a pedir en Washington más armas.
"Armas, las necesitamos todas. Si nos pueden proveer de armas pesadas y tanques, los necesitamos desesperadamente", aseguró Al Abadi, ante un grupo de periodistas en el Pentágono, minutos antes de reunirse a solas con el secretario de Defensa, Ash Carter.
Obama celebró el martes que las fuerzas iraquíes volvieran a controlar entre el 25% y un 30% del territorio que había tomado el EI, pero no hicieron ningún avance en Al Anbar, la gigantesca provincia que ocupa todo el oeste del país.
| Agencias ANSA y EFE |


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