15 de noviembre 2013 - 00:00

Tensión durante 6 horas. Toman de rehén a familia

Dos delincuentes mantuvieron ayer durante más de seis horas a una familia cautiva. El negociador salió en varias oportunidades con sus rehenes para dialogar con la Policía.
Dos delincuentes mantuvieron ayer durante más de seis horas a una familia cautiva. El negociador salió en varias oportunidades con sus rehenes para dialogar con la Policía.
Luego de más de seis horas de tensión, se entregaron dos delincuentes que llevaron a cabo durante toda la tarde de ayer una toma de rehenes en una casa de familia en la localidad bonaerense de Tortuguitas.

Los sujetos, que en un principio se pensó que eran cuatro, liberaron a los últimos rehenes y fueron detenidos por efectivos de la Policía Bonaerense tras arduas horas de negociación.

El primer miembro de la familia en ser liberado fue la mujer, quien permaneció cinco horas cautiva. Los captores decidieron liberar a Azucena mientras la Policía, con el jefe de la fuerza, comisario general Hugo Matzkin, a la cabeza, intentaba que los secuestradores se entregaran y liberen al resto de la familia.

Casi una hora después, la hija del matrimonio, de 9 años, fue dejada libre y minutos más tarde terminó la toma con la entrega del último rehén y la detención de los dos delincuentes.

Fuentes policiales informaron que el hecho se inició alrededor de las 14 en una vivienda situada entre las calles Seguí y Cura Brochero, del partido de Malvinas Argentinas, adonde los sujetos arribaron tras escapar de una persecución policial.

Los delincuentes, fuertemente armados, obligaron a entrar a la vivienda a la familia, lo que fue visto por un vecino que de inmediato llamó al 911. Al lugar llegaron rápidamente varios patrulleros de la Policía Bonaerense y hasta un negociador del Grupo Halcón, con el fin de evitar que los sujetos pudieran escapar.

Uno de los delincuentes, que se identificó como Marcelo Ameijeiras, pidió la presencia de las cámaras de televisión, de un juez y un fiscal para negociar su salida, ya que no quiere volver a la cárcel.

El hombre sostuvo que "en la última fuga estuvieron involucrados el ministro de Justicia, Ricardo Casal, y el señor gobernador Daniel Scioli", y afirmó: "Nosotros salimos antes de las elecciones por un arreglo para que nosotros hagamos estragos en la provincia de Buenos Aires, un arreglo provincial y federal" (ver aparte).

Por su parte, Ameijeiras siguió con sus pedidos y advirtió: "Queremos garantías para que todos salgan con vida. Si no lo entienden las autoridades, esto va a ser un río de sangre. Si el Gobierno ordena que entren, esto va a ser una masacre".

"Me quiero ir bien, no quiero lastimar a nadie y no soy un asesino. También tengo una familia. Me fugué varias veces de la cárcel, pero me quiero entregar sin dañar a nadie. Hay armas largas y granadas", amplió Ameijeiras.

Por su parte, el dueño de la vivienda salió a hablar con los medios, con uno de los captores, y remarcó a los efectivos policiales: "Esto es una cuestión política, no es un robo. No nos maltrataron y que todo salga bien es algo que depende de cómo se comporten ustedes".

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