14 de julio 2010 - 00:00

Teoría sobre “aduana paralela”

La Presidente intentó ayer desde China poner fin al debate semántico respecto del funcionamiento de una «embajada paralela» en Venezuela. «Creer que la diplomacia la hacen sólo embajadores o cancilleres es no saber cómo funciona el mundo ni el país», indicó. Cristina de Kirchner explicó, además, que durante su gira por el país asiático, los ministros de Agricultura, Julián Domínguez, y de Planificación, Julio De Vido, mantuvieron reuniones bilaterales con sus pares chinos, sin la presencia del canciller, Héctor Timerman, ni del embajador en China, César Mayoral. «Digo esto por si mañana alguien quiere titular diplomacia paralela», ironizó.

«Lo normal y lo que pasa en cualquier país del mundo es que todo esto debe ser de una forma coordinada; todos debemos saber qué es lo que sucede para tener una postura común», continuó la mandataria tras reunirse con su par chino, Hu Jintao. En este sentido, aseguró que para el éxito de las relaciones bilaterales se debe «tener una articulación importante con todos los sectores».

En momentos en que avanzan las investigaciones en la Justicia y en el Congreso por las denuncias de supuestos pedidos de coimas a empresarios argentinos para comerciar con Venezuela, explicó que «a veces uno se reúne con presidentes y empresarios, o con quien fuera, sin que pase ningún embajador o canciller cerca. Esto es común en la Argentina o en cualquier parte del mundo».

La Presidente ya había calificado las denuncias del ex embajador argentino en Caracas, Eduardo Sadous, en torno a la supuesta embajada alterna -coordinada por el Ministerio de Planificación- como una «operación política y mediática» y había reclamado que se levantara el secreto de la exposición del ex embajador en el Congreso para «terminar con la novela argentina-venezolana». Tras la declaración de Sadous en la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, este jueves será el turno del ex defensor del pueblo Eduardo Mondino, quien -según considera la oposición- podría aportar nuevos elementos de prueba en la investigación sobre las presuntas coimas que empresarios argentinos debieron pagar para exportar a Caracas.