Dos buenas noticias a propósito de una misma, hermosa obra: "Merello x Carreras" sigue los sábados en el Café de los Angelitos (con dos bonus dignos de atención), y hoy se estrena formalmente en el Gaumont (mediodías y noche, sólo una semana, después Dios dirá). La hizo Victoria Carreras a partir de registros caseros, y es una celebración de la enorme Tita, de la mesa familiar, de las familias artísticas, y de los "pequeños momentos" que marcan la vida.
Tita Merello era parte de su familia, la invitada habitual de los almuerzos dominicales siempre llenos de gente divertida. Después se quedaba a dormir la siesta y pasar el resto de la tarde. Una vez, hace ya veinte años, don Enrique Carreras, querido director de tantas películas "para todo público", estaba sobrellevando pacientemente su cáncer terminal, y Victoria, su hija, estaba embarazada. Como dice alguien, "un parto y una partida". Tita dijo "Victoria, filmá. Y así surgieron los registros que ahora vemos, a los que se suma el de su última actuación en Mar del Plata, y una parte de "Ritmo nuevo y vieja ola", donde ella canta como sólo ella cantaba, y Pedrito Quartucci y Ubaldo Martínez la celebran. Y luego también los recuerdos de Mercedes Carreras en la cocina, las visitas a Ben Molar, al productor Jacinto Pérez Molina, ya viejitos, a los músicos de esa última temporada, llenos de emoción y de anécdotas. Visitas que hacen Victoria y su hija Carolina, que ya es una chica preciosa y está descubriendo quién era esa viejita rezongona que le tomaba la manito en un video.
Rezongona y divertida, desfachatada y religiosa, solitaria y necesitada de afecto, y con esa voz inolvidable, Tita vuelve a estar presente entre nosotros gracias a este documental. ¡Hasta aparece Corbata! ¿Quién no se acuerda de Corbata? Bien hilvanada, ágil, emotiva, llena de sorpresas y gratas evocaciones, "Merello x Carreras" es una delicia. Mérito de la actriz y directora, al que contribuyen especialmente Alejandra Marino, coguionista, Anabela Lattanzio, editora, Mariana Russo, directora de fotografía que también se ocupó de la restauración del material. Y el cariño del público.
Claro, habrá gente nueva o ajena que no sepa de quiénes estamos hablando. Buena ocasión para enterarse y disfrutar junto al público local. Si no, es como respondió Antonio Carrizo alguna vez, "Si usted pregunta a quién me refiero cuando hablo de nosotros, es porque todavía no es uno de nosotros".
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