Periodista: Este nuevo disco, cantado principalmente en guaraní, llega después de más de una década trabajando con las comunidades qom. ¿Se puede hablar de una diferencia sonora entre las dos comunidades?
Charo Bogarín: Así como hay una filosofía de vida y costumbres parecidas -porque son pueblos ancestrales que respetan al silencio, a los animales, etc.- creo que esa misma base en común se mantiene en la tonalidad de los pueblos originarios. Como por ejemplo el despojo. La música es despojada tanto para los qom para los guaraníes, donde hay una melodía que se repite sin rebuscamiento. Es muy simple y sencilla. Las diferencias se basan más bien en quienes están a cargo del canto.
P.: Que en el caso de la comunidad guaraní, son los niños...
C.B.: Los guaraníes usan el canto para enseñar y transmitir a sus semillas, entonces el canto es casi privativo de los niños, mientras que para los qom, está en las manos de los adultos.
P.: Decidieron esta vez registrar su colaboración musical con los pueblos originarios en un documental que están produciendo, "El canto del tiempo".
Diego Pérez.: Nos dimos cuenta de lo importante que es tener un registro de nuestro trabajo y sobre todo poder mostrar a partir de nuestro trabajo lo que son las comunidades. Siempre decimos que las comunidades hay que conocerlas por lo que son y no por lo que les falta.
P.: ¿Y entonces cómo son?
C.B.: Primero, hay que aclarar que hay una imagen romántica de los pueblos originarios que implica verlos a ellos en un lugar totalmente quedado en el tiempo. Alguna gente los imagina con pluma, descalzos, andando con flechas, otra se los imagina viviendo a todo de manera muy pobre y acariciados, y otros los ven muy puros.
D.P.: Lo más peligroso del romanticismo y la mistificación es que eso pone distancia. Nosotros cuando nos acercamos, nos dimos cuenta de que son personas y que comparten muchas de las realidades que tenemos todos, pero que nada más vienen de una cultura diferente, una cultura ancestral.
P.: Sin saberlo a la hora de producir el álbum, estaban colaborando con la nueva ministro de Cultura, Teresa Parodí. ¿Cómo fue el trabajo con ella?
D.P.: El trabajo fuerte con Teresa Parodi fue para el Festival de Chamamé que fue una propuesta de ella de hacer un show conjuntos, de componer juntos, de integrarnos. Para nosotros fue un lujo. Aprendimos un montón de que cosas con Teresa, sobre todo que lo mejor que uno puede hacer es ser auténtico sin renegar de ninguna parte de lo que le representa.
P.: Su presencia justamente en el Festival de Chamamé provocó, este año como el año pasado, algunas reacciones fuertes.
C.B.: Me han llamado Rapunzel por mi trenza larga. Teresa nos dijo cuando nos invitó, 'Vamos a ir a hacer ruido.' Y creo que en ese tipo de espectáculos uno transciende más cuando genera polémica porque estás realmente rompiendo una estructura, que es de lo que se trata el arte, si no, sería todo aburrido.
D.P.: Es reactivo por los dos lados, cuando la gente de la electrónica siente que por que hacemos folklore ya no somos cool de cierto ámbito. El planteo de Tonolec es ¿porque no incorporar todo lo que nos representa?
P.: ¿Qué harán exactamente en su recital?
C.B.: Es una puesta en escena multidisciplinaria con una mega producción porque vienen tres coros de niños, con ellos cerraremos el show. Eso, más allá de los invitados, como Teresa Parodí que esperamos que tenga tiempo ahora porque estaba invitada antes de ser funcionada.
D.P.: Volvemos con lo electrónico también. Va a haber sintetizadores, samplers, casi todo lo que se escucha en el disco va a ser tocado en vivo desde lo electrónico.
| Entrevista de Jayson McNamara |


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