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Tras fusión con Disco, Jumbo cambia banderas
Desde las cercanías de la empresa aseguraron que «las mudanzas se darán naturalmente; la decisión de la CNDC no afectará nuestros planes estratégicos», sin desmentir la versión. «Es cierto que van a producirse cambios de bandera entre nuestras tres marcas, pero no serán traumáticas ni masivas, y la intención de Jumbo Retail (el holding que opera a las tres) es conservar todas las marcas, porque cada una tiene un valor».
Lo cierto es que la decisión de la CNDC, órgano que depende directamente del polémico secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, acelerará algunos planes de Cencosud en lo que hace al «lavado de cara» de las 117 sucursales Disco que tiene en todo el país, plan que venía retrasado por la mora de la CNDC en expedirse y que ahora podría sufrir por los efectos de la inminente recesión. La gran pregunta, que nadie responde, es por qué la CNDC se tomó casi cinco años en pronunciarse, y después terminó aprobando la operación sin cambiarle una coma ni pedirle a Jumbo ninguna desinversión. Las versiones hablan de una supuesta imposibilidad de reunir los cinco votos necesarios para la aprobación, dificultad que fue resolviéndose con la salida gradual de algunos vocales del organismo.
De todos modos, todo es una gran incógnita: la CNDC no hizo público su dictamen, no lo distribuyó a la prensa, no lo publicó en el Boletín Oficial ni lo subió a su sitio de internet. Por eso, los fundamentos del dictamen siguen siendo un misterio.
Disco había sido fundada hace más de cincuenta años por varias familias argentinas, que un par de décadas más tarde se asociaron con los uruguayos Peirano, dueños del grupo Velox y que terminaron condenados por la Justicia del Uruguay por un escándalo bancario. Antes de estos hechos, la mayoría del paquete accionario de Disco había pasado a manos de la holandesa Royal Ahold, que en 2002 protagonizaría a su vez uno de los mayores fraudes contables de la historia de Estados Unidos, cuando se descubrió que sus máximos ejecutivos habían «inflado» durante años los balances de su subsidiaria en territorio norteamericano.
Un año más tarde, Jumbo le compró Disco a los holandeses, pero la operación padeció numerosas demandas judiciales intentado frenarla. Cabe recordar, además, que el empresario y diputado Francisco de Narváez pujó hasta último momento con los chilenos por quedarse con Disco, sin éxito. Las tres cadenas seguirán bajo la férrea conducción del ejecutivo germano-chileno Stefan Krause, que venía ejerciéndola desde hace un lustro. La figura de Krause tomó más vuelo dentro del grupo a fines de 2008, con la salida del hasta entonces «número dos», Laurence Golborne, y el ascenso de los hijos de Horst Paulmann, único dueño de Cencosud.
En noviembre último, Paulmann debió anunciar la cancelación de los planes de expansión que tenía su empresa para América Latina, entre los que incluía la llegada de su controlada Tiendas París, la competidora directa de Falabella.


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