A poco más de un mes del inicio de los festejos por el Bicentenario argentino, Cristina dijo no saber si el momento que atraviesa Latinoamérica es el que «soñaron San Martín, Belgrano, Moreno, Bolívar, Sucre y Juana Azurduy», pero afirmó que «se parece bastante más al que teníamos hace 15 años».
Luego de una inédita semana en la que jugó «en primera» con citas con Barack Obama, Hu Jintao y Dmitri Medvédev, la Presidente agradeció, además, el «increíble e inmerecido honor» que le concedió el Parlamento venezolano por haberla designado como «oradora de orden en su Bicentenario», una asignación que fue cuestionada por la oposición venezolana.
La presencia de la jefa de Estado argentina sobresalió en los actos de ayer como la única que no forma parte de eje puramente chavista del continente. También dieron el presente el boliviano Evo Morales, el nicaragüense Daniel Ortega, el cubano Raúl Castro, el dominicano Leonel Fernández y el ecuatoriano Rafael Correa. La mandataria añadió que el Bicentenario «nos encuentra en un momento muy diferente: antes nos habían impuesto la feroz doctrina de la Seguridad Nacional, que implicó un retraso económico formidable y la desaparición de millares de personas. Ahora, nuestros pueblos están en una etapa de transformación y de segunda independencia»
Cristina de Kirchner mantendrá hoy una reunión con Chávez, en la que se repasará la relación bilateral, y luego se firmarán acuerdos comerciales. En esta oportunidad, la mayoría de los convenios que se cerrarán involucra a empresas y organismos estatales de ese país y firmas privadas argentinas.
Ambas naciones suscribirán 27 acuerdos. Los gubernamentales, que del lado argentino llevarán la firma del canciller Jorge Taiana, se refieren a la cooperación en materia espacial y actividades de investigación conjunta en ese ámbito. Por su parte, el Instituto Nacional de Tecnología Agraria (INTA) sellará un contrato con la Corporación Venezolana Agraria (CVA) para cursos de capacitación y para un proyecto de tracción animal y maquinaria adaptada para pequeños productores. Asimismo, el astillero estatal Tandanor firmará un contrato con Fluvialba, para la construcción de 20 barcazas.
Entre los acuerdos privados sobresalen los relacionados con el desarrollo del GNC en Venezuela:
La petrolera de Venezuela realizará acuerdos con Impsa para la fabricación de aerogeneradores de alta potencia en ese país y con EMA Electromecánica, con la que realizará celdas de media tensión e interruptores para subestaciones eléctricas. La empresa de Enrique Pescarmona también acordará la repotenciación de turbinas de la Central Hidroeléctrica Guri.
Otros acuerdos se refieren a la compra de ascensores, la construcción de una sala de envasados para productos alimenticios, la fabricación de paneles de refrigeración, el desarrollo de autobuses y la adquisición de una línea de reciclado de polietileno para fabricar bolsas de residuos. En todos estos casos, la compradora es Venezuela, mientras la Argentina adquiere en ese país combustibles líquidos para el funcionamiento de las centrales eléctricas cuando escasea el gas en invierno.

