6 de diciembre 2013 - 00:00

Traspié del kirchnerismo en el consejo de jueces

Ernesto Sanz, Daniel Rafecas
Ernesto Sanz, Daniel Rafecas
El Gobierno no logró suspender al juez federal Daniel Rafecas en el Consejo de la Magistratura. Los consejeros del oficialismo precisaban de las 2/3 partes de los presentes para enviar al jurado de enjuiciamiento al primer juez que investigó la trama Ciccone. Rafecas es señalado por los mensajes de texto que intercambió con el abogado del empresario José María Núñez Carmona. Al no tener la aritmética necesaria el kirchnerismo decidió no realizar la votación y ahora el debate pasará a marzo. Los días previos al plenario de ayer, que fue el último del año, estuvieron dominados por múltiples negociaciones que no alcanzaron para evitar un final incierto.

Fue el segundo traspié para el oficialismo en menos de una semana en el ámbito de los tribunales: el pasado martes no lograron nombrar a Alejandro Slokar presidente de la Casación Penal. El revés de ayer implicó reclamos más álgidos teniendo en cuenta que los consejeros del kirchnerismo venían deslizando que sobrarían los votos para suspender a Rafecas. Tenían asegurado el voto del senador de la UCR Mario Cimadevilla (no perdona al juez la instrucción que éste realizó en la causa de los supuestos sobornos en el Senado) y buenas posibilidades con el juez Mario Fera. El último voto debía aportarlo el diputado de la UCR Oscar Aguad, pero avisó que a lo sumo podría abstenerse.

El panorama motivó la habitual actitud del oficialismo cuando los votos no lo favorecen: patear el tablero y levantar la sesión. De hecho, en los últimos años sólo perdieron una votación y fue este año, cuando no lograron nombrar al secretario de la comisión de Administración y Financiera.

Las conversaciones que desarrolló el jefe del gremio de jueces Luis María Cabral fueron decisivas para aliviar, aunque sea por el verano, la situación de Rafecas. Aun así no dejó de reprenderlo por su relación con el periodismo al momento de intercambiar datos.

El caso ha generado diversos vaivenes en el radicalismo. Al comienzo, la mesa directiva se había distanciado de la actitud de Cimadevilla pero luego el senador Ernesto Sanz le había manifestado su apoyó a su par chubutense lo cual indicaba una actitud similar del diputado cordobés. No fue así. Entre los consejeros del kirchnerismo no tardaron demasiado en recordar que el diputado tiene todavía activa una causa por sus funciones como interventor de la provincia de Corrientes.

También quedó en stand-by el expediente del camarista civil Diego Sánchez, que fue acusado por sus pares por su conducta tendiente a retener expedientes e insultar a sus compañeras de sala. Ayer los consejeros se sorprendieron al encontrar a Sánchez entre el público, de lo más divertido en compañía de una colaboradora, casi gozando la situación de que su caso también pasaba a marzo.

Sánchez ya fue sancionado por la Corte Suprema que le aplicó una multa sobre el 10% del sueldo y le retiró la jurisdicción sobre 100 expedientes. El juez-consejero Gustavo Recondo avisó que se excusará cuando se trate esta causa dado que confirmó una relación de amistad con el polémico camarista.

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