Triaca debuta con heterodoxia para sostener empleos en crisis

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Usará los Repro que estaban casi caducos y pondrá en marcha una nueva versión de un plan de reconversión para empresas en situación de quebranto.

El Gobierno se decidió por primera vez a implementar salvaguardas en el empleo. Urgido por la corrida bancaria y una disparada en los pedidos de Procedimientos Preventivos de Crisis (PPC), el Ministerio de Trabajo desempolvó programas y subsidios destinados al sostén de actividades y fuentes de trabajo en riesgo, al tiempo que ayer mismo introdujo cambios en un plan preexistente de reconversión de empresas con intervención de esa cartera y la de Producción para darles más herramientas a los funcionarios.

Las medidas representan un giro dramático para una administración que de arranque se jactó de poner el énfasis en la productividad de las actividades económicas y evitar el sostén artificial de empresas a las que visualizaba como poco competitivas. Un ejemplo fue el abandono de los regímenes de promoción de las terminales electrónicas de Tierra del Fuego y el intento por volcarlas a un cambio de orientación en sus producciones.

Repro

El cambio más notable se verá en los programas de Recuperación Productiva (Repro) que maneja Trabajo y que representan el pago de una porción del salario de los trabajadores de las empresas inmersas en una crisis. Desde el arribo de Mauricio Macri y la asunción de Jorge Triaca en la cartera laboral el número de Repro se redujo hasta su mínima expresión y se limitó a contadas actividades producto de negociaciones con dirigentes sindicales y empresarios afines al Ejecutivo. En esa área explicaron que promover el uso de esos subsidios para apuntalar los salarios generaba una competencia desleal entre las empresas beneficiarias y las que no acudían a ese tipo de ayudas.

De hecho, sobre un presupuesto cercano este año a los 800 millones de pesos para ese tipo de desembolsos hasta este mes Trabajo había ejecutado apenas el 10 por ciento, reconocieron cerca de Triaca. En la misma línea admitieron que la actual situación de crisis que acusan varias actividades obligará a precipitar la distribución de esos fondos remanentes. En lo que va de la gestión Cambiemos el subsidio se otorgó a empresas de sectores como el textil, el calzado y las empresas de micros de larga distancia.

El Repro fue creado en 2002 por el entonces presidente, Eduardo Duhalde, durante la gestión de Graciela Camaño como ministra de Trabajo. Y a partir de 2008, cuando el contexto internacional adverso y la crisis del anterior Gobierno con el campo resquebrajaron varias actividades económicas el programa cobró una relevancia vital para preservar cientos de miles de puestos de trabajo en riesgo.

En la actualidad, Triaca dividió los Repro en el subsidio tradicional que inyecta unos $4.000 por cada trabajador de la nómina de una empresa golpeada por la crisis y otro, de similares características, pero que en Trabajo denominan "exprés" porque cuenta con menos requisitos, pero se aplica a sectores en los que tanto los dueños de las compañías como los sindicatos de la actividad hubiesen declarado un virtual quebranto de manera conjunta. En estos casos el beneficio suele ir acompañado por la flexibilización de condiciones de trabajo aceptadas por parte de la organización sindical como contrapartida del subsidio.

La otra pata del programa de sostén del nivel de empleo -una medida que la CGT le había reclamado al Gobierno en numerosas oportunidades, sin éxito- se conoció ayer con la publicación en el Boletín Oficial de la resolución conjunta 4/2018 de Trabajo y Producción que modificó y flexibilizó los términos del Programa Nacional para la Transformación Productiva.

Aquel plan, que tuvo como cabeza al anterior ministro de Producción, Francisco Cabrera, estaba orientado en su origen a financiar el cambio de orientación de empresas dedicadas a producciones consideradas poco competitivas como el caso de las ensambladoras de notebooks. En su concepción el programa abarataba los despidos con créditos blandos a favor de los empresarios y sólo financiaba a los trabajadores una vez despedidos para su eventual reubicación en otras empresas.

Con la modificación dada a conocer ayer, Trabajo y Producción, ahora con Dante Sica a la cabeza, se reservaron mayores facultades para sostener empresas en riesgo. La nueva orientación también le dará más rango de acción al viceministro de Trabajo, Horacio Pitrau, un funcionario de la mayor confianza de Triaca que recuperó el control de los Repro hace pocas semanas tras un cambio frustrado de las competencias administrativas de su área.

Con la resolución publicada ayer un Comité Ejecutivo con representación de ambas carteras de Gobierno tendrá la potestad de ampliar hasta 12 meses el período para el pago de los subsidios sobre los salarios o a los desempleados de las empresas inscriptas.

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