Trigo: perspectivas de quebranto

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El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona sudeste de Buenos Aires sobre la base de los precios estimados a cosecha 2012. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

Las lluvias de la última semana, que resultaron abundantes, contribuyeron a mantener altas las reservas de humedad en el suelo para un buen desarrollo del trigo, que se encuentra en la etapa de espigazón. Los cultivos evolucionan muy bien, aunque por la humedad las enfermedades están a la orden del día y se están realizando aplicaciones de fungicidas.

La humedad favorece también la adecuada implantación de la soja, que está a pleno en la zona, y favorece el desarrollo del girasol y del maíz, ya implantados.

Las proyecciones del cuadro adjunto muestran un panorama complicado para el trigo, que presenta quebranto tanto en siembras en campo arrendado como en siembras por administración en campo propio. Para el caso del trigo, se computa el 50% de arrendamiento para el cereal en vista de que la soja de segunda carga con el 50% restante. El rinde de indiferencia para cubrir costos totales es de 49 qq/ha en campo propio, y de 56 qq/ha en campo arrendado. Se trata de rindes muy altos, perfectamente alcanzables en los mejores suelos de la zona, pero con planteos de mayor inversión en tecnología (que elevarían a su vez el rinde de indiferencia). Rindes más altos que los expuestos son factibles también en campos de méritos productivos superiores a la media, cuyos valores de arriendo son más altos.

En el caso del trigo el problema pasa por los precios. Con un mercado aún intervenido, el diferencial entre el FAS teórico (170 u$s/tn) y el precio a cosecha (130 u$s/tn) es de 40 u$s/tn. Si no existiese ese diferencial, el rinde de indiferencia en campo arrendado bajaría a 46 qq/ha, y en campo propio a 40 qq/ha.

Con el maíz sucede algo parecido, ya que el diferencial entre el FAS teórico a cosecha y el precio futuro es de 36 u$s/tn. Sin el diferencial, el maíz alcanzaría un resultado más alto que el de la soja.

La soja, en tanto, muestra quebranto para la proyección en campo arrendado pero resultado positivo en campo propio.

El girasol muestra quebranto en campo arrendado, y resultado positivo sólo para el rango alto del rinde en campo propio. Los resultados logrados en el ciclo 2010/11, que fueron más altos que la media histórica, abren la expectativa de que puedan repetirse en la medida en que las condiciones climáticas sean favorables.

Para la zona sudeste, por la gravitación que tiene el trigo en los planes de siembra, los resultados proyectados de los granos gruesos servirán, a lo sumo, para neutralizar los quebrantos que genere la cosecha fina. La alternativa de muchos productores de sembrar cebada en lugar de trigo finalmente fue una decisión acertada, en vista de que el precio de la cebada no sufre las distorsiones a las que estuvo y está expuesto el trigo.

La solución para el trigo y para el maíz pasa por liberar totalmente las exportaciones, para que el consumo y la exportación compitan por el grano disponible.

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