30 de junio 2010 - 00:00

Triunfo argentino disparó ventas en la calle Florida

La calle Florida no se quedó afuera de la fiebre mundialista, y los puestos de merchandising de la Selección se multiplicaron.
La calle Florida no se quedó afuera de la fiebre mundialista, y los puestos de merchandising de la Selección se multiplicaron.
La calle Florida hace días que vive al ritmo del Mundial. De los negocios se escucha salir el Waka Waka de Shakira, tema oficial de la copa del mundo, y casi todos los puestos son albicelestes. Después del triunfo del domingo, la alegría se refleja en los comerciantes. Las ventas se dispararon y todos quieren tener algo con los colores celeste y blanco para alentar a la Selección de Maradona.

Sobre una manta, fotos de los jugadores argentinos llaman la atención de los peatones que se detienen para preguntar los precios. «El día después de los partidos siempre vengo y las ventas son muy buenas», explicó el encargado del puesto. Las más vendidas son las del equipo entero, que sueles acompañarse con la del «Pipita» Higuaín, la de Tevez o el «Kun» Agüero, aunque según aclaró, «la de Maradona se vende siempre, mientras que la de Messi es la que más llevan los turistas». Al precio de una por $ 8 y dos por $ 15, la de Palermo está agotada después del partido contra Grecia.

En la intersección de Florida y Bartolomé Mitre, un vendedor de diarios aprovechó la onda mundialista y adicionó un pequeño stand donde tiene productos albicelestes para alentar a la Selección. Según explicó su dueño, las ventas son sostenidas, aunque con el pasar de los días y el avance de Argentina en el Mundial los puestos se multiplican. «Hay mucha más competencia que dos semanas atrás. Antes éramos muchos menos, por eso las ventas parecían ser mejores», sostuvo. En el puesto llaman la atención los posters viejos de mundiales pasados, como uno de Diego en Italia 90.

La vidriera del local deportivo Puma atrae compradores con un equipo de gimnasia de diseño exclusivo con los colores argentinos, aunque también son atracción las camisetas africanas y de los países rivales. Es que el Mundial despierta la pasión no sólo por la selección local.

Uruguay

«Vinieron muchos a pedir la camiseta uruguaya después del triunfo del sábado ante Corea, pero ya no tenemos más en el local», comentó uno de los empleados, que además explicó que llamó la atención la gran demanda de camisetas de Ghana y de Sudáfrica. «Durante la época del Mundial las ventas siempre son mejores», remató.

En los puestos de la calle también se vive esta realidad. Los que venden camisetas y buzos de la Selección argentina explicaron que las ventas son muy buenas, y así lo confirma la concurrencia que tiene el puesto. «Mucha gente viene y pregunta, pero son muchos los que se llevan alguna remera». Además la diferencia en precios es más que notoria. Allí se pueden conseguir tanto la remera titular como la suplente a $ 100, mientras que los buzos cuestan $ 150.

En el local deportivo Seven Sport, en Florida al 200, las ventas son muy buenas. «En comparación con el Mundial pasado, se superó notablemente la expectativa de ventas», sostuvo uno de los vendedores, que también vivió Alemania 2006. Según su opinión, se ve mucha más expectativa y más confianza en Diego Maradona y eso se refleja en las ventas. Allí los turistas son unos de los principales compradores. «Después de los partidos vienen tanto argentinos como extranjeros, pero los que están de visita piden estampar el número 10 con el nombre de Messi», indicó el encargado.

Además, explicó que las camisetas extranjeras también se venden muy bien, siempre por debajo de la nacional. La segunda en adeptos es la de Brasil, aunque el vendedor aclaró que «son más los brasileños que llevan la camiseta del seleccionado nacional que los argentinos que compran la del equipo dirigido por Dunga».

Entre gorras, banderas, y hasta abrigos para mascotas, los puesteros tienen como protagonistas a las ruidosas y polémicas vuvuzelas. «Son las más pedidas y buscadas; antes que las trompetas tradicionales la gente prefiere éstas», explicó el vendedor. El precio es de $ 12 y parecen acabarse rápido. «Hay mucha demanda, y más después de los partidos, porque la gente está emocionada y quiere festejar». Ahora preocupa que después del Mundial Sudáfrica 2010 los hinchas argentinos trasladen a las canchas la costumbre de la vuvuzela.

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