25 de abril 2014 - 17:31

Tropa ultra-K se flexibiliza y pone en revisión el teorema de Baglini

• Acto de Unidos y Organizados por once años de “segundo lugar” de Kirchner.
• De invitados y filtros.

Carlos Zannini, Andrés Larroque, Néstor Kirchner y Sergio Urribarri.
Carlos Zannini, Andrés Larroque, Néstor Kirchner y Sergio Urribarri.
En el Mercado Central, con una tropa que se prevé tumultuosa pero desconcertada, y un incierto staff de candidatos y ministros, el esquema ultra-K ejecutará el extrañísimo ritual de recordar una derrota de once años atrás.

Este domingo, bajo el sello de Unidos y Organizados (UyO), el kirchnerismo agitará un plenario de millares al recordar la elección del 27 de abril de 2003 en la que Néstor Kirchner quedó segundo sostenido por el PJ duhaldista, casillero que tras la defección de Carlos Menem al balotaje le permitió jurar, el 25 de mayo siguiente, como presidente.

Como adelantó este diario el 26 de marzo, el colectivo de agrupaciones que comanda La Cámpora decidió repetir la ceremonia -con otro formato y otro escenario- de 2012 cuando, con Cristina de Kirchner como oradora esencial, se presentó en sociedad UyO como sello político del cristinismo puro.

Por entonces, el neocamporismo estaba en plena expansión y el PJ institucional -gobernadores, alcaldes, jerarcas sindicales- tuvo que cuerpear, destratado, para no quedar afuera del acto en la cancha de Vélez.

Pero el filtro estrechísimo que se aplicaba entonces se flexibilizó. La cita del domingo es abierta a todos los presidenciables, de Daniel Scioli a Sergio Urribarri, aunque ninguno estará a cargo del cierre. "Que venga quien quiera, pero ninguno se va a quedar con el acto", dijo anoche un organizador y anticipó que la tarima final la ocupará Carlos Zannini o Andrés "Cuervo" Larroque.

Gerenciamiento

El manejo del micrófono de uno, Zannini, o de otro, Larroque, no es un dato menor. "El Chino" cordobés apostó a convertirse en gerente de UyO montado sobre la promesa de traficar cristinismo sin tercerización del neocamporismo. A Larroque le atribuyen -como emblema de La Cámpora- personificar la resignificación del teorema de Baglini, el radical mendocino que habló sobre la mutación de los dirigentes a medida que se acercan al poder.

El neocamporismo parece sometido a un proceso similar, pero en una etapa inversa: ante la amenaza de futura pérdida de poder desarrollan un pragmatismo que los lleva a simpatizar, por caso, con Scioli.

Así y todo, en la agenda del plenario "de discusión política" del domingo, que arrancará a las 10 con cierre pautado a las 18, y que prevé repartirse en cinco carpas con capacidad para mil personas cada una, está implícitamente vedado el asunto de debatir nombres o variantes sobre la sucesión de Cristina de Kirchner en 2015.

El veto explícito a explorar cuestiones de supervivencia tiene -se afirma- su terminal en la familia Kirchner. "Pero hay un límite difuso entre lo que piensa Cristina, lo que dialoga Máximo y lo que infiere el Cuervo", simplificó un referente K. El rol de Larroque como traductor universal "de lo que dice Máximo" también está sometido en veremos.

A prueba

Anoche, se terminaba de bosquejar la lista de referentes que estarán en los paneles de las cinco comisiones. Se da por hecho que estará buena parte de los ministros. Como el mandato es no beneficiar a ningún candidato, se avisó que ninguno tendrá un lugar destacado.

En lo formal, el acto del domingo puede poner a prueba el poder de fuego de UyO sobre el volumen del acto y además detectar el estadio en la ley de atracción política en que se encuentra el planeta K. Dos años atrás, cuando se lanzó UyO en Vélez, los dirigentes se desesperaron por aparecer en la foto. ¿El domingo ocurrirá lo mismo o los candidatos evitarán el plenario?

Anoche, varios dirigentes avisaban que tiene agenda armada y no irán al Mercado Central. Urribarri andará de gira por Santiago del Estero luego de un paso por Luján el sábado. Diego Bossio, titular de la ANSES, que se metió en la carrera bonaerense -ayer recorrió San Fernando- tampoco tiene previsto asistir.

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, que tuvo su show de lanzamiento informal el miércoles, no está tentado por ese tumulto. Scioli -vice de Kirchner en la fórmula de 2003- no tenía anoche resueltos sus pasos: viaja el sábado al norte argentino, pero podría aparecer por el Mercado Central, un territorio que domina un viejo conocido, Alberto Samid.

El balance de concurrencia del domingo al atardecer dará, en un sentido brutal, una pista del valor que los candidatos otorgan a UyO.

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