30 de mayo 2016 - 00:00

Tropas iraquíes y kurdas lanzan una ofensiva clave contra el Estado Islámico

Combatientes kurdos disparan contra posiciones del Estado Islámico en las afueras de Mosul, la segunda ciudad de Irak y gran bastión de los yihadistas. Presas del pánico, los civiles esperan el desenlace.
Combatientes kurdos disparan contra posiciones del Estado Islámico en las afueras de Mosul, la segunda ciudad de Irak y gran bastión de los yihadistas. Presas del pánico, los civiles esperan el desenlace.
Bagdad - Fuerzas de elite iraquíes preparaban ayer el asalto decisivo a la ciudad de Faluya, un bastión del Estado Islámico (EI) ubicado apenas 50 kilómetros al oeste de Bagdad, mientras milicias kurdas, aliadas del Gobierno local y de Estados Unidos, avanzaron sobre Mosul, en el norte, para intentar arrebatarle otra plaza fuerte a los fundamentalistas.

En medio de un creciente temor por la suerte de los civiles atrapados en los combates, por primera vez desde el lunes pasado, cuando comenzó la ofensiva de las tropas gubernamentales iraquíes contra Faluya, éstas se desplegaron en las inmediaciones de la estratégica ciudad, cuyo destino será vital para el futuro de la guerra.

Las fuerzas de elite antiterroristas (CTS), la Policía de la provincia de Al Anbar y los combatientes de tribus locales "están estrechando el cerco en torno de Faluya y esperan la hora H para dar el asalto", informó un oficial del mando de operaciones conjuntas.

El sábado, el comandante en jefe de la operación en Faluya, Abdelwahab al Saadi, afirmó que sus fuerzas habían avanzado hacia la ciudad por el sur y el este y que iban a entrar "en las próximas horas".

Apoyadas por la coalición internacional liderada por Estados Unidos, las fuerzas de elite llevaron a cabo varios asaltos para recuperar ciudades iraquíes controladas por los yihadistas.

Su participación marca una nueva fase en la ofensiva contra Faluya, la primera ciudad en caer en manos del EI en enero de 2014.

Mientras, en el norte, las fuerzas peshmergas kurdas lanzaron ayer un ataque para retomar el control de zonas al este de Mosul y así aumentar la presión contra el EI en esta ciudad, la segunda del país y principal bastión yihadista en Irak.

Coalición


"Las fuerzas peshmergas, apoyadas por la coalición internacional, lanzaron una ofensiva terrestre para arrebatarle al EI varias localidades de la región de Al Yazir, al este de Mosul", indicó el Consejo de Seguridad de la región autónoma del Kurdistán iraquí.

Recuperar el control de Faluya, en la gran provincia occidental de Al Anbar, junto a Mosul y Raqa en Siria, es el principal objetivo de la coalición internacional antiyihadista.

Unos 50.000 civiles se encuentran bloqueados en Faluya en condiciones dramáticas, sin comida, agua potable ni medicamentos.
Cientos de personas consiguieron salir de los suburbios de la ciudad, "agotados, asustados y hambrientos", pero otros miles siguen sitiados en el centro de la ciudad, "aislados de cualquier ayuda y protección", según el Consejo Noruego para los Refugiados.

Los yihadistas que se encuentran en la ciudad, unos mil, estarían utilizando a los civiles como escudos humanos.

El sábado, los yihadistas lanzaron un asalto para volver a tomar el control de Hit, 80 kilómetros más al noroeste, de donde habían sido expulsados por el ejército, según fuentes de seguridad. El ataque fue frenado pero los combates siguen a las puertas de la ciudad.

Siria

Esta misma estrategia se repite al otro lado de la frontera, en Siria, donde las fuerzas árabe-kurdas lanzaron una gran ofensiva contra el EI en la provincia de Raqa (norte). Para contrarrestar el ataque, los yihadistas lanzaron a su vez un asalto contra los rebeldes en la provincia vecina de Alepo.

Más de 6.000 civiles sirios, en su mayoría mujeres y niños, huyeron en las últimas 24 horas frente al avance del EI en Alepo y se refugiaron en zonas bajo control kurdo, según informó el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

Las localidades atacadas por los yihadistas están situadas entre la ciudad de Marea, casi sitiada, y la ciudad de Azaz, 20 kilómetros más al norte, que el EI también quiere recuperar, según el OSDH.

Ante el avance yihadista, gran parte del personal médico abandonó el único hospital de Marea. La ONG Médicos Sin Fronteras tuvo que evacuar pacientes y médicos de un hospital de Azaz, próximo a los combates.

"Los nuevos campamentos (para los desplazados) están superpoblados y las condiciones de vida son precarias", explicó Yehya, un responsable de los enfermeros.

Desde el inicio de la ofensiva lanzada por el EI el viernes murieron en combate 47 yihadistas, incluyendo 9 atacantes suicidas, 61 rebeldes y 29 civiles, según cifras del OSDH.

Alrededor de la región de Azaz, en la frontera con Turquía, cerca de 165.000 desplazados se encuentran también amenazados por la ofensiva yihadista, según la ONU.

Agencias AFP y EFE

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