28 de enero 2014 - 00:00

UCR: silencio e internas por un juez

Comenzó como un susurro, los últimos días de diciembre y entre algunos senadores del radicalismo, y ganó fuerza en enero ya bajo el sopor de la feria judicial. Se trata de una incógnita que ofrece diversas contestaciones: ¿Por qué la UCR mantuvo un silencio absoluto luego que un tribunal oral federal decidió la absolución del último de sus presidentes en la megacausa de los supuestos sobornos en el Senado? Una vez más, un expediente que involucra al juez Daniel Rafecas vuelve a disparar intrigas en dicho partido. Asuntos divergentes, pero que podrían encontrar su punto en común en las próximas semanas, en el Consejo de la Magistratura, cuando este cuerpo retome su actividad y al mismo tiempo sus urgencias (no son pocas).

La absolución de Fernando de la Rúa fue acompañada por un adelanto de la sentencia que se conocerá en marzo. Un documento demoledor que firmaron los jueces del Tribunal Oral Federal Número 3 en el cual entienden que los supuestos sobornos nunca existieron y califican de "embaucador" a Mario Pontaquarto. Al mismo tiempo fustigan a Rafecas por el proceso de instrucción.

A pesar del documento, la cúpula del radicalismo -escena dominada por las figuras de Ernesto Sanz y Gerardo Morales- guardó silencio. A quienes le preguntaron al primero les dijo que ya era un tema superado y que el país tenía otros asuntos.

En cuanto al segundo, en los días antes del veredicto, De la Rúa seguía preguntándose qué había querido decir el senador (que fue funcionario de su Gobierno) con la frase "ojalá se haga justicia".

Quien sí se pronunció, y causó irritación entre algunos legisladores del partido, fue el socialista Hermes Binner, cuando dijo que a pesar de la absolución, a los involucrados "ya los había condenado la sociedad". Una visión de la Justicia y los justiciables curiosa para quien tiene como meta llegar a la primera magistratura del país.

El silencio encierra otros detalles más pragmáticos, como el buen trato que tiene Alberto Fernández con algunos referentes del partido. Cuestión que se pondrá a prueba cuando Rafecas acumule en la Magistratura un expediente por su actuación en la causa de las supuestas coimas: el senador de la UCR e integrante del Consejo Mario Cimadevilla ya ha adelantado que buscará incorporar a esa carpeta datos sobre algunas reuniones que mantuvo Fernández cuando era jefe de Gabinete y su relación con Rafecas y la llegada de este último al fuero federal.

Discrepancias internas del radicalismo que se suman a las ya existentes a causa de dicho juez por la actuación de éste en la llamada trama Ciccone. Mientras Cimadevilla impulsa un jury por el hecho de que Rafecas intercambiaba mensajes de texto con información sobre el trámite que protagoniza Amado Boudou, la mesa chica del partido respalda a Rafecas porque sancionarlo sería una mala señal para quienes investigan al poder. Una pugna todavía sin definición entre la Justicia y la mera retórica.

Estos debates internos respecto de la Justicia no son exclusivos del radicalismo. Algo similar ocurre en el kirchnerismo con otro juez de Comodoro Py. Se trata de Julián Ercolini, sobre cuya actuación recientemente se quejó el funcionario del Ministerio de Justicia, Martín Fresneda, inquieto por la falta de noticias en la causa referida a la venta de Papel Prensa durante el último Gobierno militar. Integrante del sector juvenil del kirchnerismo, sus declaraciones generaron malestar en los ámbitos del Gobierno en los cuales Ercolini es señalado como "juez modelo" a pesar de su buena capacidad para establecer contactos eficaces aun en aquellos terrenos que, de tanto en tanto, implican algún dolor de cabeza para las aspiraciones de Balcarce 50.

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