9 de febrero 2018 - 00:00

Un cumpleaños sin regalos, pero con torta y Garavano en agenda

Mauricio Macri arrancó en la Casa Rosada los festejos por su cumpleaños. Chequeo en reuniones. Noche en Olivos y fin de semana en Chapadmalal.

Velitas. Juliana Awada y su hija Antonia lo rodearon con resto del  Gobierno. Luego, los dos conflictos clave de esta semana: Triaca y Garavano.
Velitas. Juliana Awada y su hija Antonia lo rodearon con resto del Gobierno. Luego, los dos conflictos clave de esta semana: Triaca y Garavano.
En el tercer cumpleaños que celebra siendo Presidente de la Nación, Mauricio Macri decidió compartir los festejos junto a Julio César Torcello, quien cumplió 100 años, a diferencia de Mauricio Macri, como admitió al estrenar sus 59, "un año medio complicado", ya que es la antesala de los 60.

"Este es un año complicado, tengo un año para digerirlo", dijo Macri, en el festejo que se organizó en el comedor de los empleados de la Casa Rosada. Cuando apagó las velitas su deseo fue explicitado: "Volver 20 años para atrás y empezar de vuelta". Le replicó una periodista que entonces no sería Presidente y Macri confesó con sinceridad: "No importa, pero tendría tiempo para hacer más cosas".

Juliana Awada y su hija Antonia acompañaron desde la mañana al jefe de Estado. Luego del almuerzo en el comedor presidencial subieron al primer piso para compartir el festejo con parte del personal que se encontraba almorzando. Apenas ingresaron al comedor la gente comenzó a cantarle el feliz cumpleaños y en una mesa lo esperaba la torta con sus correspondientes velitas.

Presidente al fin, cuando habló hizo referencia a los empleados que lo acompañan y manifestó: "Esperemos que sigamos trabajando juntos para ayudar a tantos argentinos que tienen esperanza en este cambio que hemos iniciado. Confió en todos ustedes, creo que cada vez somos un mejor equipo...". Luego finalizó sus breves palabras diciendo: "Muchas gracias por compartir este momento tan especial de cumplir cincuenta y nueve años".

Macri no es de tomar alcohol ni comer en exceso pero sí tiene debilidad por las cosas dulces. De hecho al finalizar el almuerzo en el comedor presidencial comió de la primera torta que le ofrecieron en su honor y apenas unos minutos después aceptó otro pedazo cuando compartió el festejo en el comedor del personal.

"La torta que comí abajo (por el despacho presidencial) está buenísima..." le dijo Macri a Ariadna Victorelli, jefa de Pastelería de la Casa Rosada quien fue la encargada de elaborar las dos tortas. Según comento Victorelli, al "Presidente le gusta la torta de dulce de leche con merengue, crema y frutos rojos".

Macri no disimulaba el placer que le daba seguir comiendo torta hasta que Juliana, cuidando a su marido, le recriminó "No podes comer todo el tiempo torta porque si no...", le recordó para que cuide su figura.

Ante la pregunta respecto de los regalos, no dejó de sorprender la respuesta del jefe de Estado: "Yo no pido nada, pido sólo cartas y dibujitos...", y Juliana acoto que le envió "muchos mensajitos de amor".

El día comenzó con una agenda normal ya que mantuvo contacto con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, donde el tema de la marcha convocada por Hugo Moyano y la Reforma Laboral fueron algunos de los tópicos conversados. Al respecto, en el oficialismo están convencidos de que Moyano "declaró la guerra al Gobierno" como las habituales tácticas extorsionadoras del dirigente camionero por sus problemas judiciales. Saben que es una "pelea dura a dar" pero también advierten "que parte del cambio pasa por no aceptar extorsiones".

Luego continuó con reuniones de gestión con el ministro de Justicia, Germán Garavano, ocasión en que se analizó el tema del enojo de Lilita Carrió por la causa AMIA, que dio lugar a que su abogada, Mariana Stilman, presentara su renuncia.

En realidad, en la Rosada comentan que Carrió está bastante molesta con las actitudes que tuvo con la letrada el ministro de Justicia, Garavano.

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