29 de enero 2016 - 00:00

Un éxito bien actualizado y con las actrices ideales

Haber convocado a tres jóvenes actrices, que siendo además figuras mediáticas que disfrutan sin complejos de su exposición pública,.juega a favor de la obra y le da mayor frescura y credibilidad.
Haber convocado a tres jóvenes actrices, que siendo además figuras mediáticas que disfrutan sin complejos de su exposición pública,.juega a favor de la obra y le da mayor frescura y credibilidad.
"Confesiones de Mujeres de 30". Libro: D. de Oliveira. Adap.: V. Lorca y F. Alcorta. Dir.: L. Jelín. Int.: S.G. Castiglione, J. Cayetina y T. Pettinato. (Teatro Picadero)

Esta obra nació en Brasil como un espectáculo de stand up que terminó llenando estadios. En 1994, Lía Jelín lo estrenó en Buenos Aires con un formato más de comedia y el protagónico de tres actrices de fuste: Alejandra Flechner, Virginia Innocenti y Andrea Politti. El éxito de "Confesiones de Mujeres de 30" fue inmediato, pero no ocurrió lo mismo con los elencos siguientes que intentaron repetir el suceso, cuando los contenidos del espectáculo -y el modo de abordarlos en escena- ya no resultaban tan novedosos.

A veintidós años de su debut, la pieza volvió a escena con una versión más afín a los tiempos que corren. Fue un acierto que Jelín dejara la actualización del guión en manos de Verónica Lorca y Flora Alcorta (dos especialistas en stand up con muy buen registro del habla popular) y que confiara en tres jóvenes actrices, que siendo además figuras mediáticas, disfrutan sin complejos de su exposición pública.

Aunque parezca un simple gancho comercial para atraer espectadores, el haber convocado a Sofía Gala Castiglione, Tamara Pettinato y Julieta Cayetina jugó a favor de la obra y le dio, en primer lugar, una oportuna vuelta de tuerca que redundó en mayor frescura y credibilidad.

El trío hizo sus propios aportes -habilitados por la directora- y así enriqueció anécdotas, debates y opiniones con su habitual desparpajo. Los hombres y el sexo ocupan un lugar de privilegio (y esto incluye una divertida encuesta entre el público). Las chicas hablan sin pelos en la lengua, provocan carcajadas con sus chistes, bailan, corren, se tiran al suelo y se conectan entre sí con una contagiosa complicidad. Gran mérito de Jelín que impuso un entrenamiento de gran rigurosidad para que las tres intérpretes pudieran expresarse con todo el cuerpo y se implicaran emocionalmente en cada una de las escenas.

Castiglione confirma que es una gran comediante, hace reír al público de principio a fin con sus gestos y ocurrencias. Pero también lo inquieta cuando su personaje se interna en zonas más tenebrosas que bordean la locura. Cayetina se luce especialmente cuando recrea situaciones de alto voltaje erótico y Petinatto sale muy airosa de su debut como actriz. Su interpretación es convincente y su carisma también funciona en el escenario.

El humor atrevido y la saludable desfachatez de estas intérpretes amplían la franja de público a la que estaba destinado este espectáculo: Mujeres delicadas, abstenerse.

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