5 de agosto 2016 - 00:00

Un melodioso Verdi al que la fama no trató con justicia

El Teatro Avenida estrena nueva versión de la ópera basada en el drama de Víctor Hugo, cuya “batalla” en 1830 inauguró el Romanticismo.

CASASBELLAS. El director de orquesta de “Ernani”, en el podio del Teatro Avenida donde hará “Ernani”
CASASBELLAS. El director de orquesta de “Ernani”, en el podio del Teatro Avenida donde hará “Ernani”
Con "Ernani", la ópera de Verdi sobre el drama de Victor Hugo, continúa la temporada de Buenos Aires Lírica. En esta segunda oportunidad en la que BAL brinda este título, la dirección musical corresponde a Juan Casasbellas, la puesta en escena a Crystal Manich y el elenco está encabezado por Nazareth Aufe, Monserrat Maldonado, Lisandro Guinis y Sávio Sperandio. La producción tiene escenografía de Noelia González Svoboda, vestuario de María Emilia Tambutti e iluminación de Rubén Conde, y participan la Orquesta y el Coro de la asociación. Las cuatro funciones en el Teatro Avenida están programadas para hoy, jueves 11 y sábado 13 de agosto a las, 20 y el domingo 7 a las 18. Dialogamos con Casasbellas:

Periodista: En el caso de una ópera como ésta, que no es tan frecuente como otros títulos de Verdi, es probable que todos estén debutando sus papeles respectivos. ¿Eso le da más libertad como director respecto del elenco?

Juan Casasbellas:
Sí, todos los debutan, y ni Crystal ni yo la habíamos dirigido nunca. En un sentido sí, y en otro no tanto, porque todos lo trajeron preparado solos o con un maestro. Los cuatro cantantes principales están parejos, y todos calaron hondo en sus personajes. En los ensayos tuvimos la posibilidad de conversar acerca del conflicto propio de cada personaje. Armamos una suerte de mesa-debate constante. Con Crystal pude concretar un ideal: que director de orquesta y régisseur trabajen en total simbiosis, aunque haya diferencias, y abiertos a las ideas del otro. Los dos tenemos una historia que relatar, por medios distintos. Ese entendimiento, que no siempre tuve con los directores de escena, es fundamental.

P.: ¿Qué lo atrae particularmente de este título?

J. C.
: En primer lugar lo más superficial: es un festival de melodías bellísimas, una tras otra. Es una ópera temprana, pero es asombrosamente pareja, además de bastante madura. El libreto es imaginativo, sólido e inspirado. Se sabe que Verdi estuvo detrás del libretista sin dejarlo escribir una palabra sin su supervisión. Creo que era el primer libreto de Piave. Es una caracterización muy madura de afectos: la vehiculización musical de las emociones es profunda. Verdi estuvo particularmente inspirado. Óperas anteriores, como "I lombardi", son a mi gusto bastante irregulares. En cambio "Ernani" está en un nivel altísimo. Después, en otro orden menos simple, me conmueven las emociones tan humanas que pone en juego: el amor con distintas características, el amor de un joven, de un viejo, y el menos ingenuo del rey, todos hacia la misma mujer; la hidalguía y la dignidad casi masculina en una mujer. Hay un sentido del honor y del significado de la palabra entre los caballeros. Es un regocijo volver a tomar contacto con esos relatos, en una época donde ya nada de eso existe.

P.: ¿Por qué cree que, con tantos méritos, no es una obra tan conocida como otras de Verdi en nuestros días?

J. C.:
"Ernani" fue una ópera que tuvo mucho éxito en su momento, que se representó mucho, y luego fue declinando. Por ejemplo, fue la primera ópera que se grabó completa. No arriesgaría una razón. Ninguna de las primeras óperas de Verdi es tan popular; algunas por sus altibajos, pero "Ernani" no los tiene. Tal vez haya en el sentir popular algo que es más sensible a ciertas melodías y contenidos que a otros. "Ernani" tiene mucho para gustar, pero tal vez le falte algo. "El león de Castilla" no es el equivalente del "Va, pensiero" ni del brindis de "Traviata", ni del coro de los gitanos. Pero es un disfrute constante, hay momentos musicales audaces y ocurrentes. No entiendo cómo no figura entre las más taquilleras.

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