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Un muerto y dos heridos en pelea absurda entre gremios en Barracas
Miembros de la Policía levantan rastros en el lugar del tiroteo entre ferroviarios y activistas de izquierda que causó un muerto y dos heridos en el barrio porteño de Barracas.
Una mujer, Elsa Fernández -también víctima de un disparo-, permanecía anoche en grave estado. Recibió un disparo en la cabeza. Otro joven, Nelson Aguirre, también fue alcanzado por dos balas.
Las tres víctimas -militantes del Partido Obrero- habían participado de un corte de vías en Avellaneda para reclamar la reincoporación de trabajadores tercerizados. Allí comenzó una refriega con referentes de la UF. Más tarde se produjo el ataque y la muerte.
El episodio desató una ola de repudio -desde el Gobierno y desde la oposición-, derivó en un paro nacional de organizaciones sindicales de la CTA, una movilización a Plaza de Mayo y detonó una ráfaga de críticas e imputaciones cruzadas.
Anoche, oficialmente, no había ningún detenido.
Aníbal Fernández señaló por su cuenta de Twitter que el Gobierno trabajará para identificar a los autores «materiales» e «intelectuales» de la agresión.
A su vez, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, se expresó a través de un breve comunicado. «Ante el deplorable suceso que costó la vida de un manifestante, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, expresó todo su rechazo por este hecho de violencia. Y acompañó en su dolor a los familiares de la víctima».
Otras voces del oficialismo repudiaron el hecho. Un grupo de dirigentes, intendentes y funcionarios alineados con el Gobierno emitieron ayer un comunicado para repudiar el crimen y exigir que «se realice una profunda investigación para determinar tanto a los autores materiales como a los responsables intelectuales, políticos o sindicales».
En tanto, la oposición -desde la UCR, el Peronismo Federal, partidos de izquierda y gremios ajenos a la CGT de Hugo Moyano- apuntó a la «mafia gremial» y sus vínculos con la Casa Rosada.
En esencia, se exploró la pertenencia de José Pedraza, el titular de la UF, a la CGT de Hugo Moyano y su participación, el viernes pasado, del acto en la cancha de River por el 17 de Octubre.
El conflicto comenzó al mediodía cuando trabajadores tercerizados se movilizaron para reclamar ser incorporados por la gerenciadora -con participación de la UF- que explota la línea Roca y, como parte de la protesta, cortaron las vías a la altura de la estación Avellaneda.
En el lugar, notificados de la protesta, estaban apostados efectivos de la Policía Federal. Allí se produjo el primer enfrentamiento entre los manifestantes y los gremialistas de la Unión Ferroviaria. En esa instancia, hubo pedradas y golpes cuando los afiliados al gremio de Pedraza, que en esa regional reportan a Pablo Díaz, irrumpieron para despejar las vías.
Luego la manifestación -de la que participaron los tercerizados y sectores de izquierda como el Partido Obrero y el MST, además de agrupaciones piqueteras como el MRT Teresa Rodríguez- se replegó hacia Capital Federal, donde fue, en el barrio de Barracas, alcanzada por el grupo de la Unión Ferroviaria. Fue allí, enfrente de la terminal de la empresa Chevalier, que se produjo un nuevo enfrentamiento que incluyó disparos. Por esa cercanía, las primeras versiones plantearon que intervinieron gremialistas del gremio UTA que encabeza Roberto Fernández.
Más tarde, el secretario general de UTA negó que haya sido así. Pedraza, en tanto, admitió que integrantes de su gremio participaron del episodio, pero desmintió que ese grupo sindical haya utilizado armas de fuego.
Anoche, la Justicia y los peritos de la Policía Federal analizaban pruebas -entre ellas imágenes de TV- para identificar a los responsables del ataque.


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