20 de septiembre 2010 - 00:00

Un navío solitario navegó hacia Chile

Jorge Godoy
Jorge Godoy
El guardacostas Mantilla, de la Prefectura Naval Argentina, custodio policial del mar jurisdiccional, es la única nave del país presente en la Revista Naval y Marítima del Bicentenario de Chile. El presidente Sebastián Piñera encabeza hoy, a bordo del velero escuela Esmeralda, el desfile náutico organizado por la Armada de Chile, que se efectuará en la bahía de Valparaíso con motivo de la celebración de los 200 años de la independencia.

No asistirá el almirante Jorge Godoy -ni tampoco el resto de los jefes de las fuerzas-, a pesar de que el desfile marítimo chileno fue concebido, organizado y será conducido por su colega, comandante de la Armada de Chile, almirante Edmundo González Robles. Sí estará presente el prefecto general Oscar Arce, titular de la Prefectura, quien compartirá el palco con el comandante de la Armada de Brasil, almirante Julio Soares de Moural, el comandante del Comando Sur de Estados Unidos, general Steven Shepro; el primer lord del mar y jefe de la Marina británica, almirante Mark Stanhope, el comandante general de la Marina del Ecuador, contralmirante Aland Molestina, y el inspector general de la Marina de Guerra del Perú, vicealmirante José Cueto. Sin explicación formal para el faltazo de las naves de guerra criollas, la especulación más acertada fue la carencia de presupuesto; también se atribuyó la ausencia a una razón política: evitar darles aire a los uniformados en un escenario que Chile, en cambio, aprovecha para la exaltación de sus fuerzas. La Cancillería también habría observado la inconveniencia de que naves argentinas compartan el desfile con una fragata británica basada en Malvinas que en agosto participó de un ejercicio simulado de defensa de las islas ante una invasión. La maniobra, denominada «Purple strike», duró una semana e involucró a todas las fuerzas de la guarnición británica en Malvinas.

Esta será la segunda vez en la historia de Chile que se realiza un despliegue naval de esta envergadura; la primera oportunidad fue para el primer centenario en 1910.

Apertura

Desfilan 26 buques de guerra chilenos y otros de armadas extranjeras, junto con más de 300 embarcaciones mercantes, deportivas y pesqueros típicos de diversas zonas del país trasandino. Desde el mediodía y por espacio de 40 minutos los buques navegarán en una línea. El primer grupo que abre el desfile está integrado por la fragata Almirante Williams, de Chile; el destructor HMCS Algonquín, de Canadá; el guardacostas Mantilla, de la Argentina; la fragata USS Jarret, de Estados Unidos; la corbeta Almirante Barroso, de Brasil; y la fragata HMS Portland, del Reino Unido.

En el cierre, a bordo de las barcazas Chacabuco y Rancagua, pasarán los efectivos de la Fuerza Binacional de Paz Cruz del Sur, el contingente militar bilateral creado para ponerlo a disposición de las Naciones Unidas como fuerza de despliegue rápido.

La muestra del poderío naval trasandino incluirá unidades de reciente incorporación a la flota: los modernos submarinos clase Scorpene General Carrera y General OHiggins, construidos por el consorcio franco-español DCN-Bazán en astilleros de ambos países europeos, y los patrulleros oceánicos Piloto Pardo y Policarpo Toro, desarrollados a partir del modelo alemán adquirido al astillero Fassmer, el mismo diseño que aquí está sospechado de haber sido objeto de sobornos a funcionarios del Ministerio de Defensa y oficiales navales.

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