27 de enero 2012 - 00:00

Un regreso a pura diversión tras la victoria superclásica

Luego del gran triunfo en el primer superclásico del verano, el plantel de Boca partió del estadio al aeropuerto de Resistencia, donde junto a dirigentes y periodistas abordaron un vuelo chárter que lo trajo de regreso a Buenos Aires a la madrugada. Tanto el entrenador xeneize, Julio César Falcioni, como su presidente, Daniel Angelici, aún tenían plasmada una sonrisa en sus caras, con el dulce sabor de la victoria ante los millonarios.

Durante el vuelo, Rolando Schiavi dirigió la batuta. Los juveniles y el resto de los jugadores se acoplaron al capitán de Boca, con cánticos como «River no vuelve más». Antes del despegue, el comandante de la aeronave los felicitó por el triunfo y los jugadores agradecieron con un fuerte aplauso. «El Flaco» tuvo tiempo para ensayar un baile delante de una de las azafatas, y el plantel aprovechó bromear a la conductora «Chechu» Bonelli, novia de Darío Cvitanich, que viajó en el mismo vuelo. Después del despegue, el cansancio se corporizó en los jugadores, que bajaron los decibeles y aprovecharon para descansar. En el aeropuerto, algunos hinchas recibieron a los jugadores. Felices, a pesar de la hora y del cansancio, algunos se volvieron en el micro de Boca y otros partieron en sus autos particulares.

Por su parte, Nicolás Blandi, el gran protagonista de la noche, opinó sobre la actuación del equipo. «Fue un partido raro. Al principio, River salió arriba a buscar. Luego pudimos encontrar el juego, anotamos y ellos se pusieron nerviosos y ansiosos», afirmó.