Una botella con un mensaje firmado en plena Segunda Guerra Mundial por siete prisioneros del campo de concentración de Auschwitz, en Polonia, fue hallada por casualidad durante trabajos recientes de restauración de un edificio del Museo del Holocausto. Las firmas son de seis prisioneros cristianos polacos y de un judío francés, quienes en la época tenían entre 18 y 20 años. Los jóvenes anotaron en un papel sus nombres, ciudades de procedencia y los números de identificación interna, los cuales eran tatuados en sus antebrazos. Hasta ayer, el único de los ex prisioneros que pudo ser localizado fue el judío francés Albert Veissid, que tiene 84 años.
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