Una Disneylandia de nieve en Valle Nevado

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«Si bajo rápido... ¿sigue abierta la silla?», consultó en trabajoso español un adolescente brasileño de gorro multicolor, que debió resignarse ante la respuesta negativa. «Mañana empezamos más temprano», reprochó su amigo, de no más de 15 años, mientras desabrochaba una bota de su tabla de snowboard. Eran las 17 de la tarde/noche en Valle Nevado y los esquiadores se agolpaban en la telesilla «Vaivén» para abandonar las pistas. El día había pasado muy rápido y en el lobby del hotel esperaban el chocolate caliente, los bocaditos y la música suave.

Al día siguiente todo volvería a comenzar para los cientos de jóvenes, en su mayoría fanáticos del snowboard, que pueblan el resort de esquí Valle Nevado, lo más parecido a un parque de diversiones para esquiadores y snowborders.

No hay muchos lugares en el mundo que puedan ofrecer lo que brinda este centro invernal chileno: casi puede partirse esquiando desde la puerta de los hoteles, accediendo a unas 900 hectáreas, con 40 kilómetros de pistas y 14 medios de elevación, entre ellos la modernísima cuádruple Andes Express. Proliferan los fuera de pista y hay también un snowpark para los acróbatas. Si bien está orientado a las familias, el centro tiene mucho ascendente en los más jóvenes. Por caso, Jake Burton, gurú de la cultura «rider» y fundador de su propia compañía, fue una de las personalidades que visitó las pistas.

A más de 3.000 metros de altura, Valle Nevado garantiza dos cuestiones sencillas, pero cruciales para los esquiadores: buen clima (tres cuartos de los días son soleados) y mucha nieve, con excelente preparación de pistas, al punto que la temporada puede llegar a extenderse hasta fines de octubre.

Pueblo de montaña

A diferencia de Portillo, Valle Nevado tiene previsto un fuerte crecimiento de sus visitantes durante los próximos años.

Inaugurado en 1988, este centro invernal estima convertirse en un «pueblo de montaña», con la construcción de 15 edificios, con 1.100 departamentos, capaz de albergar a 8.000 huéspedes y recibir a más de 140.000 personas por año. Las familias chilenas Ergas y Senerman calculan una inversión total de u$s 150 millones, según indicó Ricardo Margulis, gerente general de Valle Nevado. El metro cuadrado rondará los u$s 5.000.

En el techo de la cordillera, la fisonomía del centro está actualmente compuesta por los hoteles Valle Nevado, Puerta del Sol y Tres Puntas, junto a los edificios de departamentos Valle del Sol, Valle de la Luna, Mirador del Inca y el nuevo Valle de Cóndores Uno. Cuando se consolide como pueblo de montaña, Valle Nevado estrechará aún más sus vínculos con los otros centros de esquí próximos, Colorado, vinculado al pueblo de Farallones, y el exclusivo La Parva. Los tres sitios tienen conectadas sus superficies esquiables, sumando unas 3.000 hectáreas.

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