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Una guerra de mafias narco dejó 56 muertos en una cárcel de Brasil
Miembros de la Familia del Norte asesinaron brutalmente a sus rivales del paulista Primer Comando de la Capital. La violencia fue extrema: hasta arrojaron 6 cadáveres decapitados por encima de los muros.
ESPANTO. Policías de Amazonia recogen cadáveres de reclusos asesinados en el motín de Manaos. Sorprendió la brutalidad de los asesinos: hubo varios destripados y decapitados.
La Secretaría de Seguridad Pública de Amazonas confirmó que se trató de "la mayor masacre del sistema de prisiones" de la región y la principal matanza entre presos de la historia de Brasil, cuyas cárceles viven una situación crítica.
En la lista de tragedias carcelarias, sin embargo, sobresale la que en 1992 tuvo en una cárcel de San Pablo, popularmente conocida como Carandiru, en la que murieron 111 reclusos, la mayoría a manos de la Policía durante una invasión al presidio tras un motín.
"Infelizmente, estamos ante la mayor y más horrible masacre en presidios de Brasil", aseguró Epitácio Almeida, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Orden de Abogados de Brasil (OAB) en Amazonas, quien coordinó las negociaciones con los presos y trabajó por la liberación de 12 funcionarios y 74 reclusos que habían sido tomados como rehenes.
El secretario de Seguridad Pública resaltó que la reyerta en el complejo penitenciario es una muestra de la "guerra" que las facciones criminales iniciaron en busca de su "espacio" a nivel nacional, tanto dentro como fuera de los presidios. La tensión se intensificó en algunas cárceles de Brasil tras la ruptura el pasado año entre el PCC y el poderoso Comando Vermelho ("Rojo"), una banda criminal que controla el tráfico de drogas en Río de Janeiro y que es aliada de la Familia del Norte en la región de Amazonia.
La disputa entre ambos comandos dejó decenas de víctimas en 2016. Tan sólo en octubre, ocho presos murieron en una cárcel del estado de Rondonia tras una pelea entre miembros del CV y el PCC, apenas un día después de que otra reyerta entre las dos bandas dejara diez víctimas mortales en un centro penitenciario de Roraima.
"Esas organizaciones se alimentan principalmente del narcotráfico", añadió el secretario Fontes. "La disputa dentro de los presidios tiene una extensión de guerra fuera de ellos", agregó.
El Ministerio de Justicia de Brasil se puso a disposición de las autoridades de Amazonas para resolver la situación en el presidio y llegó a ofrecer la ayuda de la Fuerza Nacional antes de que la rebelión fuera sofocada.
El titular de la cartera, Alexandre de Moraes, ya había alertado el pasado octubre que la disputa entre facciones podría generar conflictos fuera y dentro de los presidios.
Brasil es criticado desde hace tiempo por las condiciones de hacinamiento y descontrol de sus prisiones. Se estima que sobre todo el PCC controla ampliamente muchos de los presidios en el país.
Brasil tiene la cuarta mayor población carcelaria del mundo, sólo por detrás de Estados Unidos, China y Rusia. A finales de 2014 la población carcelaria del país más grande de América Latina ascendía a los más de 622.000 personas.
| Agencias EFE, DPA, AFP y Reuters |


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