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Una imprudente vaca israelí agita una frontera sensible
Fuentes militares aseguraron que la Fuerza Interina de la ONU para Líbano (FINUL) entró en contacto con ambas partes para que retiren la vaca, cuyo cadáver yace desde hace varios días en tierras libanesas.
Según denuncia la prensa local, es habitual que el ganado vacuno israelí invada territorio libanés en busca de pastos y agua, especialmente en el lugar conocido como estanque de Batail, en las colinas fronterizas de Kafarchuba, donde se encuentran los Cascos Azules españoles que integran la FINUL. Al parecer no es difícil avistar a estos rumiantes en los valles meridionales de Meis el Yebel y Hula donde, según los medios locales, el Ejército libanés logró interceptar a algunos cuadrúpedos y dispararles.
Por su parte, una fuente militar española precisó que su contingente está levantando una valla con tres accesos para permitir que el ganado libanés no imite al israelí. La construcción de este cerco se prolongará durante tres semanas.
«No hay ningún acuerdo para que las vacas israelíes puedan entrar y beber. Lo que pasa es que ellas no saben qué es la frontera y entran, y nosotros no lo podemos impedir», dijo la fuente, que prefirió mantener en reserva su identidad.
«A lo mejor -añadió con humor- algunos piensan que como somos españoles tenemos que hacer una corrida para evitar que esto ocurra».
La fuente restó importancia al asunto de la vaca y subrayó que era una situación que se repetía con asiduidad y que no había suscitado tensiones.
No parece probable que el asunto desate un nuevo conflicto armado entre ambos países, pero la prensa libanesa cargó las tintas y denunció una «invasión» de vacas guiadas por pastores israelíes que diezman los pastos y se beben el agua del Batail, una reserva vital para la granja libanesa.
La incursión de las «vacas enemigas», como las bautizaron los diarios locales, obligan a pastores libaneses a entrenar a sus perros para espantar a las vacas israelíes, por lo que los rebaños quedan desatendidos.
Las denuncias de la prensa no se detienen aquí y aseguran que perros rabiosos israelíes también cruzan al territorio libanés a través del puesto fronterizo de Cheikh Abbad en Hula, zona en la que se encuentra el contingente indonesio del sector este de la FINUL, controlado por los Cascos Azules españoles.
La idea era que los animales se esparcieran por los valles cercanos para contagiar al ganado, según las denuncias que aparecieron a fines de julio en la prensa libanesa. Los perros que fueron avistados por las tropas corrieron la misma suerte que la vaca: fueron interceptados a tiros.
Agencia EFE


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