18 de noviembre 2011 - 00:00

Una noche radical en el Senado para firmar tregua en la interna

Julio Cobos
Julio Cobos
El último intento por pacificar a la UCR ocurrió la noche del miércoles en el despacho de Julio Cobos en el Senado. Hasta allí se acercaron los alfonsinistas Gerardo Morales y Ángel Rozas haciendo flamear la bandera blanca de la paz y con una oferta para evitar un ejercicio de catarsis colectivo, que puede rozar el escandalete político, en la Convención Nacional que sesionará hoy y mañana en Vicente López.

La propuesta nocturna de Morales y Rozas consistió puntualmente en bajar a los tres actuales precandidatos a la presidencia de Comité Nacional, la díscola Sandra Rioboó, el alfonsinista Juan Manuel Casella y el imposibilitado reglamentariamente para el cargo, Mario Barletta. A cambio, el senador jujeño y el diputado chaqueño proponen buscar un candidato de unidad para ponerle puntos suspensivos a la interna partidaria y a la sangría radical. Ese nombre todavía no está firme, pero algunos ya balbucean por lo bajo al senador tucumano José Cano.

Lo que Cobos consideró inadmisible fue la propuesta de Morales de seguir como jefe de bloque en el Senado. El vicepresidente insistió con la figura de Nito Artaza, a quien le faltaría sólo un voto dentro de la bancada para convertirse en el sucesor de Morales.

El objetivo de mínima consiste en unificar posiciones para evitar que la Convención Nacional sea un desastre y termine con más división y acusaciones cruzadas por el magro 12 por ciento de los votos que ubicó a Ricardo Alfonsín en el tercer puesto de la grilla de candidatos presidenciales, incluso por detrás del socialista Hermes Binner, a quien la cúpula de la UCR relegó para sellar un acuerdo con el peronista conservador Francisco de Narváez.

Morales y Rozas le plantearon a Cobos sacar todas las disposiciones de la Convención por consenso, congelar la caducidad automática de mandatos, declarar una necesidad de reforma de la carta orgánica, crear una comisión mixta que presente una propuesta y buscar una línea de trabajo común para el Comité Nacional. Se establecería una especie de comité de enlace entre el cobismo y el alfonsinista MORENA.

Ayer se celebró, además, una frustrada cumbre de la liga de intendentes en la sede porteña del Comité Nacional. Participaron apenas el mendocino Víctor Fayad, Carlos Gorosito de Saladillo y Héctor Gutiérrez de Pergamino. El resto de los jefes comunales vació el encuentro y no se presentaron cabecillas como el cordobés Ramón Mestre, Mario Meoni (Tandil) ni Gustavo Posse (San Isidro). Este grupo de intendentes no tiene aún organicidad y además es rehén de las urgencias de la gestión, dependiente de fondos oficiales, por lo que dentro del partido no le otorgan vida a largo plazo.

Sin embargo, Fayad ratificó la intención de la liga de jefes comunales de insistir ante la Convención Nacional de la UCR en la necesidad de reformar la carta orgánica partidaria y producir una renovación profunda en la conducción de ese partido. «Queremos que la conducción se renueve, que el radicalismo se renueve y para eso hacen falta pensamientos nuevos y nuevas personas», afirmó Fayad antes de encabezar la reunión del Foro Nacional de Intendentes y Concejales en la sede del Comité Nacional de la UCR. Sostuvo además que el radicalismo necesita una «reformulación doctrinaria para saber qué proyecto de país queremos» y agregó que «no basta con ser oposición; hay que ser alternativa de gobierno». Otro ascendente sector de la UCR, la Juventud Radical en Lucha, que estará presente hoy en Vicente López, aclaró que no acompaña ninguna candidatura, persona ni línea.

Dejá tu comentario