Hay muchas maneras de recordar a un hombre. Sus aventuras y desventuras, lo que amó, lo que enfrentó y lo que dejó sembrado. Paz Encina, autora de ese hermoso y triste cuento minimalista que es "Hamaca paraguaya", presenta ahora un relato lírico también triste sobre un héroe de su país, el doctor Agustín Goiburú. Pero tardaremos en ver su nombre, y más aun su figura. La artista no hace una biografía. Ella elige otro camino: el de las voces, los paisajes y las cosas que envuelven la intimidad de una familia, y de un pueblo. ¿Qué se recuerda de un lugar, o de unas circunstancias? ¿Qué testimonios quedan y cuáles nos conmueven?
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Al comienzo, un niño se sumerge en el inmenso río y una voz infantil nos introduce en el respeto por los orígenes del día y del mundo. La belleza del monte, la tranquilidad de un hogar campesino, andanzas infantiles, alternan con fotos de archivo policial, mientras se oye un resumen de la propia autora, un informe entre represores, recuerdos cariñosos y dolorosos de los tres hijos y la viuda, contados con dulzura y melancolía. Esa es la sensación. Una dulce tristeza por el paraíso perdido y la utopía.
Acaso es un documental político, porque habla del hombre que enfrentó al dictador, supo escapar de la cárcel y buscó refugio entre nosotros. Pero es, sobre todo, un recuerdo íntimo, que por eso mismo pega mucho más, y se expande como los círculos de agua del río, de donde el niño al fin emerge. Obra original, también excepcional, de espíritu tremendamente paraguayo, poesía inesperada.
"Ejercicios de memoria" (Paraguay-Argentina-Francia, 2016). Dir.: Paz Encina. Documental.
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