22 de enero 2010 - 00:00

Una solución errónea a un problema equivocado

Una solución errónea a un problema equivocado
Arrinconado por la derrota en Massachusetts y una sorpresiva decisión de la Corte Suprema (ya no hay límites a los aportes empresarios a las campañas políticas), Barack Obama dio ayer por perdida la reforma de salud, pateó adelante la nominación de Bernanke y se lanzó con los tapones de punta contra el sistema financiero, intentando recuperar su pérdida de popularidad. Durante un año, Paul Volcker luchó contra el trío Geithner, Summers, Bernanke, tratando de convencer a Obama de que implementara alguna forma de la Ley Glass Steagal (separando Banca Comercial de la de Inversión) sin ningún éxito. Tal vez esto tuviera que ver con que fue Bill Clinton quien dio de baja dicha ley o que hace poco más de un mes John McCain propuso sin éxito esta misma idea (no se puede volver el reloj atrás, es como volver a usar un walkman, etc. fueron algunos de los argumentos oficialistas). Hasta ayer, el resultado de esta puja era el proyecto de reforma financiera (orientado a hiperregular el mercado, pero no a reducirlo) que aguardaba la aprobación del Senado. Decimos aguardaba porque luego del discurso de ayer (más propio de un Chávez, Evo u otro mal imitador/a populista, que del presidente de los EE.UU.), el paso al frente de Volcker y el retroceso de Bernanke, casi podemos dar por muerto aquel proyecto. Poco importa que los grandes golpeados por la crisis fueron Bear Sterns y Lehman (bancos de inversión puros), Washington Mutual e IndyMac (no operaban con derivados), General Motors y GMAC (automotrices), Freddie Mac, Fannie Mae y el Wachovia (sus problemas fueron con hipotecas ordinarias), AIG (no está afectada por estos proyectos), etc., lo que contradice la hipótesis populista-conspirativa de Obama. Si algo -otros factores, como China, fueron menores- hizo que el Dow pasara por primera en lo que va del año al lado negativo al retroceder un 2,01% a 10.389,88 puntos, fue un presidente desesperado por tener algo que mostrar, cuando el miércoles próximo dé su primer Estado de la Unión (apenas haya algo más que palabras, analizaremos el nuevo proyecto).

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